De acuerdo con datos de la entidad, una estación de servicio con 13 empleados necesita vender al mes unos 300,000 litros de combustible para alcanzar su ‘punto crítico’, es decir, el mínimo para cubrir todos los costos, por debajo del cual se producen pérdidas operativas.
Actualmente, el 67.6% de las estaciones de servicio del país registró en el último mes volúmenes de ventas de combustibles líquidos por debajo de ese punto, por lo que 3 de cada 5 estaciones operaron durante el último mes a pérdida.
El informe, además, planteó como otra preocupación de los estacioneros que las ventas se estancaron en un volumen 20% más bajo que al comienzo de la pandemia.
La entidad alertó que el rubro atraviesa por "una crisis que puede ser ´terminal´ para una gran parte de las estaciones de servicio".
"La mayoría de las estaciones de servicio son pymes, no son grandes monstruos ni petroleras. Es gente que la pelea y que en estos meses ha tenido que salir a pedir préstamos o vender pertenencias para poder seguir trabajando y pagar sueldos", puntualizó el presidente de CECHA, Gabriel Bornoroni.
Así, enfatizó: "Hoy estamos yendo a pérdida y no tenemos suficiente espalda como para bancar mucho más".
El informe de la confederación aseguró que a la caída de ventas durante la pandemia "se suma un aumento de los costos operativos".