Esta es la primera vez en más de un año que BTC tiene retrocesos de estas magnitudes en tan sólo dos meses, lo que atizó el debate en torno a su uso como inversión real o sólo un auge especulativo que repetirá la caída de 2017, cuando perdió el 70% de su precio en medio año.
La volatilidad de Bitcoin afectó también la cotización en la última semana de otras criptomonedas como Polkadot (-17,5%), XRP (-16%), DOgecoin (-18,5%), Litecoin (-14%), Tron (-24%) o EOS (-22%), entre otras, según datos del portal Coinmarketcap.
Esto se debe a que en BTC representa más de la mitad del total del mercado de las criptomonedas, por lo que sus incrementos o caídas de precio afectan directamente al resto.
Las especulaciones en torno a que el presidente de los Estado Unidos, Joe Biden, decida avanzar con un proyecto de aumento de impuestos a las ganancias de capital que frenaría la inversión en activos digitales puede haber afectado el precio.
Sin embargo algunos operadores y analistas dijeron que es probable que las caídas sean temporales y que, si bien es posible que en el corto plazo siga cayendo el precio, a mediano o largo plazo recuperará su senda alcista.
El pasado 14 de abril Bitcoin había alcanzado su récord de cotización al superar los US$ 63.700, un aumento de 114% desde el inicio del año más de cuatro veces que en octubre de 2020 cuando su precio oscilaba en los US$15.000 y jamás había superado los US$ 20.000.
La demanda de inversores tradicionales por Bitcoin así como la adopción de grandes bancos y fondos como JP Morgan, Morgan Stanley, Goldman Sachs y Blackrock, que anunciaron en los últimos días que ofrecerán a sus clientes la posibilidad de comprar fondos especializadas en criptomonedas a sus clientes, está haciendo crecer al mercado de una forma exponencial.
Luego de superar los US$ 20.000 en diciembre del año pasado, ya en enero rompió la barrera de los US$ 40.000, un mes más tarde superó la marca de US$ 50.000 y, en marzo, la de los US$ 60.000.