Misión solidaria

Visita del Papa León XIV: el Vaticano eligió a una mendocina para participar en la misa de Luján

Gladys Escudero es voluntaria en Cáritas y atiende a los ancianos más necesitados en el barrio San Martín, en el cual ejerció también la docencia

Fue docente de Educación Física, es solidaria, muy apegada a la fe católica y está atravesando una enfermedad difícil con mucha entereza. Pero ante todo, Gladys es una persona que estuvo siempre a disposición de las personas con las que vivió y trabajó.

Esto fue lo que llamó la atención de la comisión del Vaticano que debía elegir a una persona de Cáritas que participara de las ofrendas de la "Misa de la Caridad" como se denomina el servicio religioso que León XIV realizará en Buenos Aires.

Gladys siempre ha sido una persona a disposición de los demás. En esta etapa de su vida, asiste a adultos mayores del Barrio San Martín.

Ella dice que nunca se lo esperó ni se lo imaginó, pero de lo que está segura es de lo agradecida que está a su comunidad que acompañó su postulación.

Una elección entre 80 postulantes de Cáritas de toda la Argentina

La elección tuvo varias instancias. Argentina está organizada en ocho regiones de Cáritas y cada referente social de las distintas diócesis postuló a una persona que se destacara por su compromiso y su trabajo en la comunidad. En total se presentaron 80 perfiles, entre directores, voluntarios y agentes de la organización.

De ese grupo se seleccionaron 16 personas, cuyas trayectorias fueron enviadas al Vaticano. Finalmente, allí se tomó la decisión de elegir a Gladys para participar en la misa de Luján que realizará el Papa. Ella misma reconoció que nunca imaginó que podía recibir esa distinción y que tampoco había trabajado con la expectativa de obtener un reconocimiento.

Para Gladys, la elección excede lo individual.

No hablo de forma personal, porque la Gladys sola no puede hacer las cosas. Tiene que tener un equipo detrás No hablo de forma personal, porque la Gladys sola no puede hacer las cosas. Tiene que tener un equipo detrás

Por esto , ella entiende que en su participación también están representados los voluntarios, los adultos mayores, la parroquia y toda la comunidad con la que trabaja.

De profesión docente y de vocación solidaria

Gladys es profesora de Educación Física y se jubiló después de 27 años de trabajo en la escuela Padre Llorens. También fue docente de la escuela Rafo de la Reta, la institución del barrio donde había cursado su propia primaria. Allí volvió años después como profesora y permaneció hasta su jubilación.

El vínculo con sus alumnos dejó recuerdos que todavía la acompañan. Durante una de sus despedidas, un chico que no participaba de las actividades del acto se acercó espontáneamente y le regaló una manzana. Era la fruta que acababa de recibir en el comedor escolar. Como no tenía otra cosa para ofrecerle, decidió darle aquello que tenía. "Yo jamás me voy a olvidar de eso", recordó Gladys.

Después de jubilarse, continuó dedicada al trabajo comunitario. En Cáritas, desde la parroquia "Virgen de los Pobres", acompaña a adultos mayores del barrio San Martín y promueve actividades para mantenerlos vinculados con otras generaciones.

A principio de año, Gladys fue diagnosticada con cáncer de mama. Ahora, a punto de terminar su tratamiento, espera la fecha de la operación. Su fe la sostiene.

El trabajo también implica salir al encuentro de los adultos mayores que viven solos o atraviesan situaciones de vulnerabilidad en los distintos barrios de la zona. Gladys y los voluntarios realizan visitas, evalúan cada situación y buscan respuestas a necesidades que van desde conseguir medicamentos hasta afrontar los gastos de un sepelio. Para reunir fondos organizan ferias y encuentros, mientras que también impulsan propuestas de danza, folclore, alfabetización digital y huerta. "Los abuelos no tienen fecha de vencimiento", sostiene Gladys, convencida de que todavía tienen mucho para dar y compartir.

Entre esas iniciativas se encuentran los encuentros con estudiantes de la escuela Padre Llorente y del colegio San Luis Gonzaga. La intención es generar espacios compartidos entre los jóvenes y los adultos mayores, a quienes Gladys reivindica como personas que todavía tienen mucho para aportar.

Una enfermedad que no la paralizó y que lleva con entereza

A principios de este año, el diagnóstico de cáncer de mama modificó su vida cotidiana. Gladys contó que atravesó distintos sentimientos, pero que nunca perdió la fe ni abandonó las actividades que realizaba con su equipo.

"Yo sabía que Dios me estaba dando una señal", relató. En ese período, continuar con el trabajo junto a los adultos mayores también le permitió poner la atención en otras personas, sin desconocer los dolores y los momentos difíciles que atravesaba.

La noticia de su elección para participar en la misa de Luján llegó después de ese proceso y tuvo para ella un significado especial. No lo interpreta como un premio individual, sino como un reconocimiento a quienes trabajan de manera silenciosa en las comunidades y sostienen las tareas de Cáritas todos los días.

Cuando llegue el momento de acercarse al papa León XIV, Gladys piensa llevar consigo a todos ellos. "Va a caminar toda mi comunidad, mis abuelos, mi gente, mi equipo de trabajo, mi parroquia", dijo. Para ella, esa participación también representa la posibilidad de agradecer por la vida y por el camino recorrido junto a los demás.

En pocas palabras

  • Gladys Escudero: una voluntaria de Cáritas fue elegida por el Vaticano para participar de la misa que el Papa celebrará en Luján.
  • Trayectoria destacada: la mendocina, de 67 años, fue seleccionada entre 80 postulantes por su labor solidaria y compromiso comunitario.
  • Reconocimiento al equipo: Escudero destacó que su elección representa el trabajo de toda su comunidad y los voluntarios de Cáritas.
Resumen generado por Thinkindot AI

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