Una nutricionista advirtió sobre el polémico cambio de la nueva pirámide alimentaria: "Promueve el consumo de grasas saturadas"

Las nuevas Guías Alimentarias de Estados Unidos modificaron por completo la pirámide nutricional. Una nutricionista explicó cuáles son los principales cambios

Editado por Antonella Prandina
prandina.antonella@diariouno.com.ar

Las nuevas Guías Alimentarias para Estadounidenses, elaboradas por el Departamento de Agricultura (USDA) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos, despertaron un intenso debate en la comunidad científica y entre los profesionales de la nutrición. El motivo no es solo el cambio en el diseño de la clásica pirámide alimentaria, sino también una modificación profunda en el orden de prioridad de los alimentos.

En diálogo con Diario UNO, la nutricionista matriculada Luisina Capone analizó la nueva propuesta y explicó por qué representa un cambio de paradigma respecto de las recomendaciones nutricionales tradicionales.

Un giro de 180 grados en la pirámide alimentaria

Según explicó Capone, la principal diferencia radica en qué alimentos ocupan la base de la pirámide, es decir, aquellos que deberían consumirse con mayor frecuencia.

"Anteriormente se les daba un lugar predominante a los carbohidratos. En esta nueva gráfica, en cambio, la base está conformada por proteínas de origen animal, grasas, frutas y verduras", detalló.

Otro cambio importante es que desaparece la recomendación explícita de elegir productos bajos en grasa. En su lugar, las nuevas guías incluyen lácteos enteros y grasas de origen animal entre los alimentos prioritarios.

Mientras tanto, los cereales, granos y legumbres, que antes ocupaban un lugar central, pasan a ubicarse en el vértice de la pirámide, donde se encuentran los alimentos cuyo consumo debería ser más moderado.

El nuevo enfoque: priorizar alimentos reales

Para la especialista, uno de los conceptos más interesantes de la nueva propuesta es que deja de agrupar estrictamente los alimentos por categorías y comienza a priorizar combinaciones nutricionales.

"En otras pirámides todos los cereales estaban juntos, todas las frutas juntas o todas las carnes juntas. En esta nueva gráfica aparecen alimentos de distintos grupos compartiendo un mismo nivel porque la prioridad pasa por promover el consumo de alimentos reales", explicó.

De esta manera, frutas y verduras aparecen rodeando alimentos proteicos de origen animal, promoviendo su consumo conjunto.

Los principales aciertos, según la nutricionista

Capone consideró que la nueva guía incorpora aspectos positivos que responden a evidencia científica actual. Uno de ellos es el fuerte rechazo a los alimentos ultraprocesados y a los azúcares agregados. "Hay una firme oposición al consumo de ultraprocesados y de azúcares añadidos", destacó.

También valoró que se otorgue mayor protagonismo a las proteínas dentro de la alimentación diaria. "Las proteínas son fundamentales para desarrollar masa muscular, producir hormonas, fortalecer el sistema inmunológico y cumplir múltiples funciones vitales. Incluso el documento propone consumos superiores a los que habitualmente se recomendaban", explicó.

Además, resaltó como un aspecto favorable la cercanía entre frutas, verduras y proteínas animales dentro de la gráfica. "Es como un escudo protector. Consumir proteínas junto con frutas y verduras ayuda a amortiguar algunos efectos negativos que pueden tener determinados alimentos de origen animal", indicó.

La profesional recordó, además, que las proteínas vegetales continúan siendo fundamentales porque aportan fibra, antioxidantes y beneficios cardiovasculares. "Siempre debe existir un equilibrio entre proteínas animales y vegetales, utilizando técnicas de cocción adecuadas para aprovechar todos sus nutrientes", sostuvo.

Los puntos más cuestionados de la nueva pirámide

Sin embargo, la especialista también marcó varios aspectos que generan preocupación. Uno de ellos es que la gráfica coloca prácticamente al mismo nivel todas las fuentes de proteína. "No todas las proteínas tienen el mismo impacto sobre la salud", advirtió.

Como ejemplo, señaló que la nueva pirámide presenta carnes procesadas junto a pescados y carnes frescas. "Las carnes procesadas contienen nitratos y su consumo excesivo está asociado a efectos negativos para la salud. Las carnes rojas, por su parte, aportan colesterol y grasas saturadas, por lo que debería diferenciarse claramente la frecuencia recomendada para cada una", explicó.

El riesgo de promover un exceso de grasas saturadas

Otro de los puntos que genera debate es la recomendación generalizada de consumir lácteos enteros.

"Hoy sabemos que algunos lácteos pueden consumirse enteros, otros todavía están siendo estudiados y algunos se desaconsejan. Promover en forma general el consumo de grasas saturadas puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y trastornos metabólicos como la obesidad", sostuvo.

Menos carbohidratos y una alimentación cercana a la dieta cetogénica

Capone también cuestionó la escasa presencia de los hidratos de carbono dentro de la nueva gráfica. "Las guías anteriores estimulaban un consumo excesivo de carbohidratos. Ahora prácticamente desaparecen, sin distinguir entre cereales refinados e integrales o entre distintas fuentes de hidratos de carbono", explicó.

A su entender, este enfoque podría favorecer una alimentación muy cercana a una dieta cetogénica para gran parte de la población.

Una guía pensada para la realidad de Estados Unidos

La nutricionista recordó que estas recomendaciones fueron elaboradas para un país donde aproximadamente el 74% de la población presenta exceso de grasa corporal, una cifra superior al 60% estimado para Argentina. "Por eso no podemos trasladar automáticamente estas recomendaciones a nuestro país", afirmó.

También remarcó que la alimentación debe analizarse considerando la llamada matriz alimentaria, es decir, el conjunto de nutrientes y componentes presentes en cada alimento.

"No es solo comer proteínas o grasas, sino entender en qué alimento vienen acompañadas y cómo interactúan con el resto de la dieta. Ese concepto, en esta nueva pirámide, queda bastante relegado", señaló.

Otros aspectos que generan controversia

Entre los puntos ausentes en la nueva gráfica, Capone mencionó que no se hace referencia de manera explícita a la importancia del consumo de agua ni a la actividad física como pilares de una vida saludable. Además, observó que las guías no establecen límites claros para el consumo de alcohol.

Por último, señaló que algunos integrantes del comité asesor que participó en la elaboración del documento mantienen vínculos con las industrias láctea, ganadera y farmacéutica, una situación que también despertó cuestionamientos en distintos ámbitos científicos.

¿Puede aplicarse esta pirámide alimentaria en Argentina?

Para Capone, la respuesta es clara.

"Esta guía tiene aspectos positivos, como destacar la importancia de las proteínas y desalentar los ultraprocesados. Sin embargo, también presenta limitaciones importantes y fue diseñada para una población con características muy distintas a la argentina. No puede aplicarse de manera automática en nuestro país", concluyó la nutricionista.

En pocas palabras

  • Nueva pirámide alimentaria: Cambia el orden de prioridad de los alimentos, basándose en proteínas, frutas y verduras.
  • Críticas nutricionista: Se cuestiona la homogeneización de proteínas y el énfasis en lácteos enteros, alertando sobre riesgos.
  • Aplicación local: La guía estadounidense no es directamente aplicable en Argentina debido a diferencias demográficas y de hábitos.
Resumen generado por Thinkindot AI

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