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Transformaron el encierro en solidaridad: fueron reconocidos por construir desde la cárcel camas para familias pobres

En el taller de carpintería fabricaron camas y otros muebles. El intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli, destacó el esfuerzo de los internos del penal Almafuerte II

La Municipalidad de Godoy Cruz entregó en las últimas horas certificados a 18 jóvenes privados de su libertad que completaron un taller de carpintería, aprendieron un oficio y construyeron camas para familias vulnerables y muebles para los jardines maternales municipales.

Los presos están alojados en el Complejo Penitenciario Almafuerte II.

Los participantes completaron con éxito el taller donde les enseñaron a trabajar la madera. Así fabricaron camas destinadas a familias en situación de vulnerabilidad. También, construyeron atriles y bibliotecas para los jardines maternales del departamento.

Camas fabricadas por presos de Almafuerte

Los elásticos de las camas fabricadas por los presos.

El aporte de la Municipalidad de Godoy Cruz para el trabajo de los presos

La Municipalidad de Godoy Cruz donó el material y dictó la capacitación necesaria para que el taller pudiera concretarse. Los jóvenes, como muestra de compromiso y gratitud, donaron los productos terminados.

El acto de cierre se realizó en el sector de jóvenes del penal con la presencia de autoridades municipales, del Servicio Penitenciario y representantes de los jardines maternales.

El intendente, Diego Costarelli destacó: “Estas cosas que ustedes hacen con tanto esfuerzo nosotros las llevamos a los jardines maternales y decimos que vienen de ustedes. Es una forma de tender puentes con la sociedad. Ustedes tienen valor para el Estado. Por eso hoy estoy acá. Queremos que esto les dé ganas y fuerza para seguir. Cuenten con el municipio de Godoy Cruz, siempre vamos a estar para darles una mano”.

Alejandra Llarena, subdirectora del Servicio Penitenciario, señaló: "Estamos muy agradecidos, porque gana el servicio penitenciario y gana la Municipalidad, en productos de primera calidad. Sobre todo, ganan nuestros jóvenes porque obtienen estos conocimientos y hábitos para su posterior reinserción".

Las directoras Elisa Mallima, del jardín Chispitas de Esperanza y Miriam Staiti, de Ternuritas, acompañaron la entrega.

Penal de Almafuerte

Los muebles fabricados por los presos son retirados de Almafuerte en un camión.

Las voces de los internos de Almafuerte

Fabricio (20 años): “Es muy lindo saber que las camas van a ser para quienes no tienen dónde dormir”.

Lucas (19): "Además de aprender, fue un espacio para compartir y tener una distracción dentro del penal. Me gustaría participar en otros talleres”.

Lorenzo (19):“Salir del pabellón para aprender un oficio nos ayudó mucho. Fue fácil aprender porque los instructores enseñan bien. Me gustaría trabajar de esto cuando recupere la libertad. Es importante dar algo de nosotros para quienes lo necesiten”.

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