Increíblemente, catorce años antes del hundimiento del Titanic, hubo un escritor cuya novela escribió, se trató de un naufragio muy similar. Se cree que se trata de una predicción, de visiones futuristas por parte del hombre, profecías e incluso una maldición.
El día en que un escritor "predijo" el hundimiento del Titanic en su novela
En el año 1898 se publicó por primera vez la novela "El hundimiento del Titán" del escritor estadounidense Morgan Robertson. La historia trata del naufragio de un transatlántico al que se creía insumergible. Debido a la colisión con un iceberg murieron casi todos los pasajeros por la falta de botes salvavidas.
Lo cierto es que el libro es muy parecido, hasta que el 15 de abril de 1912 se hizo realidad con el hundimiento del Titanic. Se creyó que Robertson tenía visiones del futuro porque, según él había creado la trama a partir de un sueño que tuvo.
Más allá de las coincidencias en lo que sucedió, curiosamente el nombre, el tamaño y el diseño del Titán son muy similares a los del Titanic, ambos con botes salvavidas limitados y hundidos en abril.
Sin embargo, hay algunas diferencias. En la novela, el barco choca con el iceberg por condiciones adversas en la navegación y al menos unos 3000 pasajeros mueren. Es decir, casi todos, y en el Titanic se salvan al rededor de 700 personas.
Pese a las magníficas coincidencias, las coincidencias entre la realidad y la ficción no deberían sorprender tanto. Pues el escritor nacido en 1861, se unió a la marina mercante cuando tenía tan solo 15 años y trabajó allí hasta los 38. Luego de retirarse se dedicó a ser escritor, convirtiéndose en famoso cuando se hundió el Titanic.
Pese a ello, algunas explicaciones de esta coincidencia podrían explicarse por qué había pasado más de 20 años en el mar y tenía gran conocimiento sobre los barcos y los peligros de navegar. Los choques siempre estaban previstos y en aquella época la cantidad de botes salvavidas era en función a las toneladas del barco y no del número de pasajeros. Su choque igualitario en abril tampoco es sorprendente, ya que ese mes empieza la temporada de navegación porque las condiciones climáticas mejoran.






