Durante décadas, el dominio del comercio marítimo en el estrecho de Gibraltar era de España. Puertos como Algeciras funcionaban como puntos clave para conectar Europa con África, Asia y América. Sin embargo, una construcción de un puerto de otro país se lleva las miradas del mundo.
Tiran 5 millones de toneladas de roca al mar para la construcción del segundo puerto más rápido y es un problema para España
España ve amenazada su histórica hegemonía en el estrecho de Gibraltar con la exitosa construcción del segundo más veloz

En los últimos años, Marruecos comenzó a modificar ese equilibrio histórico a través de una construcción que hoy redefine la logística regional. Es el segundo puerto más rápido del mundo en tiempo de atraque, solo superado por el de Shenzhen en China. La eficiencia es tal que la carga y descarga de contenedores suele completarse en menos de un día.
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Se trata del puerto de Tánger Med. Ubicado estratégicamente en la costa norte marroquí, a pocos kilómetros de Europa, Tánger Med se convirtió en el puerto más grande de África y en uno de los centros logísticos más importantes del Mediterráneo.
Lo que comenzó como una ambiciosa construcción estatal terminó transformándose en una pieza central del comercio internacional. Su crecimiento fue tan acelerado que incluso logró superar al puerto español de Algeciras en volumen de carga movilizada, algo que hace apenas algunos años parecía improbable.
La clave del éxito de este puerto
La clave del éxito marroquí no estuvo únicamente en el tamaño del puerto, sino en la visión integral detrás del proyecto. Marruecos entendió que competir en el comercio marítimo moderno exige mucho más que muelles y grúas. Por eso desarrolló una red ferroviaria, industrial y tecnológica conectada directamente con Tánger Med. Alrededor del puerto surgieron zonas francas, fábricas automotrices y centros logísticos capaces de atraer inversiones internacionales multimillonarias.
Empresas de distintos países comenzaron a instalarse en la región atraídas por costos operativos más bajos, procesos aduaneros más ágiles y una ubicación privilegiada sobre una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Cada día, miles de contenedores atraviesan el estrecho de Gibraltar, y este puerto de Marruecos logró posicionarse justo en el centro de ese flujo comercial superando la hegemonía de España.
El impacto económico fue enorme. Esta construcción pasó de ser una ciudad con limitadas oportunidades laborales a convertirse en uno de los motores industriales más importantes del país. La actividad portuaria generó empleo, infraestructura y nuevas conexiones comerciales con Europa, África y Medio Oriente.
Durante la extensión del puerto, el consorcio constructor (TMBYS) tuvo que verter directamente en el fondo marino aproximadamente 5 millones de toneladas de material rocoso. Este vertido fue necesario para crear los cimientos submarinos de los diques y las líneas de cajones de hormigón que protegen el puerto.