Guardar latas de comida en la heladera, sin un cierre hermético correcto, puede ser muy peligroso. Expertos en alimentos y microbiología explican por qué.
Por qué nunca hay que guardar latas de alimentos en la heladera
La lata de alimentos vegetales o animales es una salida rápida y práctica cuando no sabemos qué cocinar, pero queremos comer bien.
Muchas veces nos sobra un poco de atún en la lata y decidimos guardarla en la heladera abierta. Los expertos en seguridad alimentaria recomiendan no guardar enlatados en la heladera.
Las latas están fabricadas con aluminio y acero laminado para mantener los productos frescos al sellarlos al vacío. Las latas cerradas se pueden guardar en la alacena durante meses, siempre protegidas del calor y el sol.
Sin embargo, una vez abiertas las latas, los alimentos quedan expuestos al exterior y las medidas de conservación desaparecen. Pueden desarrollarse bacterias, hongos y toxinas.
Cuando dejamos la lata abierta en la heladera, el material puede transferir metal a los alimentos, sobre todo si ingresa oxígeno y entra en contacto con la humedad de la heladera. El ácido de los alimentos genera un gusto metálico en contacto con la lata y oxida el borde.
Además, los alimentos se resecan y pierden sabor cuando están abiertos en la heladera. En el peor de los casos, se puede generar contaminación cruzada por derrames. Lo ideal es consumir los enlatados el día que se abren o guardar las sobras en la heladera dentro de un recipiente cerrado.
6 errores comunes al manipular alimentos en casa
Muchos problemas causados por alimentos pueden ser evitados prestando atención al cocinar. Existen muchos errores de seguridad alimentaria que cometemos por desconocimiento, distracción o irresponsabilidad.
Estos errores de cocina pueden alterar el sabor, la textura o la cocción de los alimentos. En el peor de los casos, pueden generar intoxicaciones alimentarias y problemas de salud.
Hay algunas cuestiones a tener en cuenta cuando se trata de alimentos y seguridad: si los productos están crudos o cocidos, la cantidad de agua de los alimentos, la refrigeración y el almacenamiento.
- No refrigerar correctamente los alimentos en la heladera o el freezer.
- Dejar los alimentos animales crudos o a medio coser.
- No lavarnos correctamente las manos para manipular alimentos.
- Mezclar alimentos crudos con alimentos cocidos. Esto se llama contaminación cruzada.
- Descongelar alimentos a temperatura ambiente o debajo de la canilla.
- No lavar y renovar las esponjas y repasadores con frecuencia.





