En el día a día de cualquier casa argentina, revisar la alacena o la heladera es una rutina totalmente necesaria. Sin embargo, cuando estamos frente al envase de un yogur o una caja de medicamentos, puede surgirnos una duda recurrente ¿es lo mismo que algo venza a que caduque? Aunque solemos usar los términos como sinónimos, hay algunas diferencias que es mejor tener en cuenta.
Son parecidas, pero no iguales: cuál es la diferencia entre vencer y caducar
Caducar, expirar y vencer suelen usarse de igual forma, ya que se refieren a algo que termina. Sin embargo, cada término tiene su propia diferencia

Son parecidas, pero no iguales: cuál es la diferencia entre vencer y caducar
Cuando no se mantiene el orden adecuadamente ni se revisan los alimentos, es común encontrarse "sorpresas", ya que, la fecha de vencimiento de algunos productos puede estar caducada. Seguramente has escuchado o leído que hay alimentos que no vencen o que pueden ser consumidos posterior a la fecha de caducidad rotulada en el envase. ¿Te has detenido a pensar que vencimiento y caducar están usados de forma diferente? ¿Cuál es la diferencia?
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Calidad vs. seguridad: cuál es la diferencia entre vencer y caducar
Para entender la diferencia, primero debemos mirar el objetivo de la fecha que imprime el fabricante. La confusión suele nacer de una traducción literal de términos internacionales, pero en nuestro país la normativa es muy clara en realidad.
Vencer es el tiempo de consumo preferente. Es decir se refiere a la calidad, cuando un producto "vence", el fabricante ya no garantiza que mantenga sus propiedades originales como su sabor, textura, aroma o color. No significa necesariamente que el alimento sea peligroso para la salud al día siguiente, sino que ya no está en su estado óptimo.
Caducar sin embargo, es la fecha de caducidad. Se refiere a la seguridad, de hecho es el límite estricto a partir del cual un producto no debe ser consumido bajo ningún concepto. Pues superada esta fecha, el riesgo de proliferación bacteriana o degradación química es real.
El caso de los medicamentos y los alimentos frescos, la diferencia se vuelve crítica dependiendo de qué tengamos en la mano. En los alimentos un paquete de fideos secos puede tener una fecha de consumo preferente. Si se pasa por una semana, quizás el fideo esté más quebradizo, pero no es tóxico. En cambio, un corte de carne envasado al vacío o una leche líquida tienen fecha de caducidad; consumirlos después es una apuesta peligrosa para el sistema digestivo.
Cuando se trata de los medicamentos, los fármacos tienen fecha de vencimiento que funciona como caducidad. Pasado ese día, el principio activo puede perder eficacia o, en casos específicos, transformarse en una sustancia tóxica.