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Una decisión que duele

Son adultos con discapacidad, les cerraron su espacio educativo y añoran que lo reabran

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar
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Mientras en la Legislatura, peronistas y radicales protagonizaron un escándalo durante la elección del Defensor de las Personas con Discapacidad, las personas con discapacidad, tienen problemas reales.

Sus problemas son, por ejemplo, haber perdido un espacio que les permitía capacitarse y aprender a ser independientes, adaptándose lo mejor posible a la vida adulta. Esto en un contexto social que intenta pero que no siempre es inclusivo.

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Ésta es la experiencia de 22 jóvenes y adultos que concurrían a los talleres de oficios de la escuela Escuela Nº 7-001 “Artes Aplicadas”, que funcionaban en el turno vespertino y el año pasado, la DGE decidió cerrarlos.

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Contra todos los motivos y argumentos que les dan, ellos insisten: quieren su lugar, quieren volver. Es su escuela, su sitio en el mundo.

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Se ven por un ratito, convocados por Diario UNO para que cuenten lo que les pasa y se abrazan. Se extrañan. Esperan que ésta sea sólo una mala idea y tener su espacio otra vez. Éstas son sus historias.

Argumentos

Los motivos por los cuales el gobierno escolar tomó la determinación de cerrar los talleres, se explican desde cierta lógica.

Uno de los argumentos para sostener el cierre es que la capacitación fue pensada para que se instrumentara por un año luego de que los alumnos egresaban del post - primario, y algunos de los asistentes ya llevaban 28 años concurriendo a ese espacio.

Es cierto que se creó casi 30 años atrás y con la intención de ser una bolsa de trabajo. Pero pasó a ocupar un lugar inexistente para la gente con discapacidad: un lugar donde realizar una transición a la vida adulta, donde desarrollar habilidades sociales y poder integrarse en la comunidad. 

Otro  motivo para cerrar apuntaba a la edad de las personas que asistían: desde los 21 a los 57 años. "Es una vulneración de derechos en cuanto a su rol de adultos" reza la nota de la DGE en donde se explica el cierre de los talleres de capacitación. 

Realidades

Sin embargo, éstas son teorías, muchas veces injustas e inaplicables.

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La realidad es otra. La realidad es que Olga, que está por cumplir 54 años, perdió a su mamá, que era quien la acompañaba. Que trata de moverse sola "y aunque parezco viva, a veces me pierdo, pero a la escuela había aprendido a irme en micro".

La realidad es que Cecilia, que ya tiene 38 años, tiene grandes dificultades para hablar y le falta una mano. De ninguna manera podría, como alguien le sugirió sin adentrarse en su problemática, aprender el oficio textil. Pero sí podía cocinar, y lo hacía muy bien.

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La realidad es que a Diana, que tiene 55 años, le gusta pintar y en eso pasaba sus tardes en la escuela. "Me dijeron que lo que yo había aprendido no servía para nada", manifestó sorprendida, porque a ella, sus propios cuadros le gustaban mucho.

La realidad es que Micaela (23), que tiene un retraso madurativo, padeció dos ACV que le dejaron una discapacidad permanente en su pierna. "La escuela me gustaba mucho, me encantaba cocinar", sostuvo.

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La realidad es que Federico (36), que entraba a las 6 de la tarde a la escuela, siempre se quería ir una hora antes, para hacer "la previa", en la vereda. La previa consistía en comprar chizitos y una gaseosa y sentarse a conversar con sus amigos.

Junto a las jóvenes que asistieron a la convocatoria de este medio, se encontraban sus familias y las ex docentes que defienden con uñas y dientes este espacio integrador.

La versión de las familias

Las familias de las personas que asistían al turno vespertino de la 7-001, manifiestan que en primer lugar, no fueron correctamente informadas de que la escuela iba a cerrar, durante el último ciclo en el que funcionaron los talleres - 2018-.

"No nos hablaban claro, aunque nos habían comunicado que tenían intenciones de cerrar el turno, no era oficial. Yo intenté anotar a mi hija por última vez en febrero de este año, y recién ahí me dijeron que no insistiera más" "No nos hablaban claro, aunque nos habían comunicado que tenían intenciones de cerrar el turno, no era oficial. Yo intenté anotar a mi hija por última vez en febrero de este año, y recién ahí me dijeron que no insistiera más"

Vilma Buasso, madre de Micaela 

En tanto, Norma Torres, madre de Cecilia, contó que fueron muy maltratados a fines del año pasado, cuando ya se había tomado la decisión de cerrar. "Nos reunieron fuera de la escuela, y nos dieron un papel, con opciones de lo que podían hacer nuestros hijos. Entre otras opciones, a mi hija le ofrecieron aprender a corte y confección", dice Norma y la anécdota no tiene remate. Y no lo tiene porque a su hija le falta una mano.

A Olga tampoco la respetaron. Porque ella es una adulta, que se divierte y sociabiliza con sus compañeros y compañeras del 7-001. Pero la mandaron a inscribirse a un instituto en el que asisten niños con discapacidad. "Yo los ví, y no me quise quedar, podía ser la abuela de ellos. Qué iba a hacer, de qué iba a hablar?".

Las ex docentes denuncian

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Cecilia Banco, ex directora de la institución, y ex supervisora de línea -ya jubilada- y Verónica Anastasi, ex docente de pintura de la 7-001, también aportaron su versión. 

"Yo pedí en diversos momentos del 2018 un informe por escrito sobre el cierre del turno pero me lo negaron. Insistí, y me dijeron que no me correspondía. No hubo ningún acompañamiento por parte de la DGE para que los alumnos y alumnas tuvieran nuevos lugares donde asistir", relató Anastasi.

Las docentes cuentan que desde la DGE, hicieron reuniones con grupos de familias y algunos chicos que asistieron individualmente, les entregaron unas opciones, y les dijeron que no hicieran nada para oponerse.

En cuanto a las razones por las que se cerraba el turno vespertino, Banco  expresó:

"Los argumentos de la DGE van en contra de la Ley Nacional de Educación 26.206, que dice que el Estado debe garantizar a las personas con discapacidad alternativas de continuidad para su formación a lo largo de toda su vida. También lo dice la Convención Internacional de las Personas con Discapacidad". "Los argumentos de la DGE van en contra de la Ley Nacional de Educación 26.206, que dice que el Estado debe garantizar a las personas con discapacidad alternativas de continuidad para su formación a lo largo de toda su vida. También lo dice la Convención Internacional de las Personas con Discapacidad".

Cecilia Banco, ex directora

Para finalizar, la ex directora, fue contundente. 

"Para la mayoría de estos jóvenes y adultos, la escuela era una espacio de vida. Por su edad, no tienen muchos espacios de socialización ni de encontrarse con otros. La escuela era su mundo, era su universo".  "Para la mayoría de estos jóvenes y adultos, la escuela era una espacio de vida. Por su edad, no tienen muchos espacios de socialización ni de encontrarse con otros. La escuela era su mundo, era su universo". 

Cecilia Banco, ex directora

El papel de la Defensoría

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En el caso actuó la Defensoría de las Personas con Discapacidad. Su titular, Juan Carlos González, aseguró que la DGE se comprometió a guiar a los chicos y a sus familias para que encontraran otras opciones de capacitación,  pero que a través de un relevamiento realizado por la entidad a la que representa, a esta altura del año y con el ciclo 2019 ya empezado, se pudo constatar que no ha ocurrido y que la mayoría de los jóvenes que recibían esta capacitación, no concurren actualmente a ningún taller de formación.

"Estamos instando a que se subsane el problema y se repare el derecho vulnerado", manifestó el titular de la entidad. 

La versión de la DGE

La DGE expuso sus argumentos, y actuó. El cierre se produjo el año pasado, a través de la resolución 3314/18

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Sin embargo, la directora de Educación Especial, Susana Yelachich, aseguró que esto no es así: que el acompañamiento está siendo realizado por gente de la escuela de Artes Aplicadas, el Equipo de Configuración de Apoyo para la Personas con Discapacidad (Ecapdi) de Godoy Cruz y la supervisora de línea, Miriam Sosa. "El año pasado se dieron los turnos para acompañar a los jóvenes y adultos a buscar una nueva opción de capacitación, pero ni los los alumnos ni sus padres concurrieron. Este año los estamos volviendo a dar, veremos qué pasa", explicó Yelachich.

"Es todo un sistema el que te abandona"

Sobre el caso también opinó Alendra Berlanga, integrante de Padres y Madres Autoconvocados de Niños y Jóvenes con Discapacidad.

La mujer explicó que el acompañamiento no es real, porque apenas les dan a los alumnos opciones para ver adonde se pueden inscribir. Muchas de esas opciones son imposibles de utilizar porque dependen de las obras sociales que  no cumplen con lo que determina la ley de Discapacidad. Otras opciones les quedan lejos a los jóvenes, muchos de ellos no pueden viajar solos, otros perdieron la práctica de tomarse un micro cuando cambiaron los recorridos.

"No es sólo que les cerraron sus talleres, sino que es todo un sistema el que te abandona" "No es sólo que les cerraron sus talleres, sino que es todo un sistema el que te abandona"

Alejandra BerlangaMadre autoconvocada

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