El tomate es protagonista de ensaladas, salsas y comidas exquisitas. Pero lo que muchos desconocen es que cuando no se consume a tiempo y se pone blando, se madura o se arruga, solemos tirarla a la basura sin pensarlo. Pero en realidad ese tomate todavía sirve y puede ser un pequeño tesoro práctico y útil dentro de la casa.
El tomate es la fruta estrella de siempre y lo más común es usarlo y descartarlo, igual que cuando se madura muy rápido o no se usa. Sin embargo, cuando esto ocurre, sigue concentrando gran cantidad de nutrientes, fibra y compuestos que pueden recuperarse y aprovecharse fácilmente. De hecho, hay muchos trucos para evitar que esto suceda y gracias al reciclaje, podés evitar tirarla y darle un nuevo uso.
Por qué el tomate pasado o sobremaduro es un tesoro
- El tomate sobremaduro contiene mayor concentración de licopeno antioxidante y vitamina C.
- Es más fácil de digerir.
- Tiene un sabor más dulce y concentrado.
- Es ideal para salsas, guisos o purés.
- Ayuda a regular la presión arterial y contribuye a disminuir el colesterol "malo"
- Mejora la digestión.
- Aporta fibra que favorece el tránsito intestinal.
- Es fuente de vitamina A.
- Es bajo en calorías.
Cómo hacer ketchup con un tomate pasado
Seguro te ha pasado de ir a la verdulería, comprar bastante tomate para tener por si acaso (es muy práctico para miles de recetas) y se han puesto demasiado blanditos o arrugados. Cuando esto pasa, el tomate no suele ser rico para disfrutar una ensalada, por eso hay que reversionalo y convertilo en un tesoro nuevo: en ketchup.
Para ponerte mano a la obra necesitarás: tomate, cebolla, ajo, azúcar, pimiento, vinagre de vino blanco o de manzana, pimentón dulce, canela molida y pimienta negra molida. Luego corta en trozos los tomates y ponlos en una olla junto con el pimiento, la cebolla y el diente de ajo pelado. Llévalo a fuego lento unos 40 minutos, o hasta que todo quede muy tierno y tritura todo.
Agrega las especias, el azúcar y el vinagre y llévalo otra vez a una hora a fuego lento, removiendo con frecuencia, hasta que quede un puré espeso. Por último, pasa la mezcla a los frascos esterilizados, deja enfriar y tapa bien. De esta forma, tendrás tu propio aderezo de ketchup.





