El reciclaje nos ha ido introduciendo en sus ideas paulatinamente para poder cambiar el chip de la sociedad actual. Gracias a eso, hoy sabemos como crear un tesoro de algo que probablemente podría terminar en la basura. Tal como el caso de los cordones de las zapatillas cuando cumplen su ciclo útil.
En la mayoría de las casas hay cordones puestos en zapatillas nuevas, viejas o simplemente cordones que ya cambiaste y guardaste por si acaso. Se usan en muchas cosas más allá del calzado; sin embargo, pocas han resistido frente al desgaste de la tela. De hecho, a veces la gente las deja de usar o si están muy rotos o descosidos los tiran sin saber que pueden reutilizarse y convertirse en un verdadero tesoro reutilizado.
Por qué las los cordones viejos son un tesoro
Incluso si están desgastados o descosidos, su forma sigue siendo un sistema perfecto para reusar. Básicamente, estos objetos cuando se ponen viejos y son de zapatilla que se cambian con frecuencia, pueden ser prácticos para miles de cosas dentro de tu casa, por eso son un tesoro que todos tienen en sus casas y poco aprovechan.
Primero que nada, podés usar los cordones como sujeta cortinas del color que quieras o tengas, podés atar paquete de regalos en lugar de poner cintas o inclusive usar esos cordones como un colín para el pelo.
También son un tesoro para tu jardín porque podés usar los cordones como soporte para atar las plantas, para unir llaves, tarjetas y objetos. Así mismo puede servir para medir cosas de formas irregulares. En este sentido, mucho más que un cordón es un tesoro del reciclaje.
Reciclaje: cómo darle una segunda vida útil a ese viejo cordón
Convertir los cordones de las zapatillas en un objeto nuevo es fácil, rápido y sobre todo, práctico. Primero lavalos bien si han estado en tu calzado o guardado por mucho tiempo, después es hora de la transformación, crea las siguientes ideas:
- Correa para los lentes: si te olvidas o no querés comprar cadenas que sostengan tus lentes, los cordones son una opción fácil de aplicar. Tenés que poner lazos de goma en los extremos del cordón y pasalos por los lentes.
- Cable Polaroid: en vez de usar una cuerda que te salga cara o tengas que comprar, intercámbiala por un cordón de cualquier color y cuidadosamente con algunas pinzas de ropa, pone la foto una al lado de la otra para después atar a la pared.






