¿Te ha pasado de ir a buscar algo a la heladera y pararte a pensar frente a ella porque te olvidaste que era? Sí a todos nos ha pasado y es la peor sensación, sobre todo cuando no sabes qué significa o qué sucede en tu cerebro.
Si te olvidas lo que estabas a punto de hacer, te contamos qué significa psicológicamente
Seguro te ha pasado de tener que hacer algo y frenarte porque de repente te olvidaste lo que tenías en mente. ¿Qué significa?
Cuando esto sucede lo primero que pensamos es: ¡cómo me voy a olvidar! ¿Qué era? ¿Habrá sido importante? ¿Será que estoy más grande y me olvido las cosas? Bueno la psicología y la neurociencia ayudan a conocer por qué sucede y las posibles causas.
Si te olvidas lo que estabas a punto de hacer, te contamos qué significa psicológicamente
Es muy normal que una persona esté por hacer algo e inmediatamente se quede paralizado, al no tener recordar qué acción estaba por realizar. Si bien hay algunas curiosidades respecto a este fenómeno, no siempre es una mala señal que ocurra, sino que se combinan algunos factores psicológicos y del cerebro.
Primero, para la psicología tiene una fuerte relación con el estrés. Cuando alguien tiene estrés intenso o crónico, el exceso de cortisol empieza a afectar estructuras cerebrales clave para la memoria, como el hipocampo, la amígdala y la corteza prefrontal. Es decir, sostener la concentración y organizar esa información empieza a ser difícil incluso aunque sea con la lista del supermercado o que no te acuerdes lo que tenías que buscar en la heladera.
Además, suele pasar que cuando una persona viene pensando algo y cambia rápidamente de ambiente, por ejemplo del comedor a la cocina, el cerebro tiende a olvidar lo que estaba haciendo. Este efecto se llama para la psicología: "efecto umbral".
Al cambiar de lugar, el cerebro interpreta que has terminado una función y empieza otra. Tu memoria se reorganiza y parte de la información previa se vuelve inaccesible. Es como si en el teatro comenzara una nueva escena, con nuevo decorado, y el guion anterior se archivara en un cajón, tu mente funciona igual.
Pero tranquilo/a. Afortunadamente, estos olvidos cotidianos y "menores" no significan ningún deterioro al que haya que estar atentos, pues afectan por igual a jóvenes y mayores. Esto quiere decir que es un efecto secundario de cómo nuestra mente organiza la experiencia, y no una señal de alarma ante una posible demencia.






