Directivos del hospital Scaravaelli de Tunuyán separaron a 4 trabajadores de la salud por la muerte de Ayelén Moyano (22), una joven mamá de dos niños. La institución realiza una investigación interna para determinar si hubo mala praxis en la atención de la paciente, quien ingresó el martes 16 de junio por una intervención de baja complejidad y falleció el miércoles.
La decisión fue comunicada este jueves, la misma jornada en que familiares, amigos y vecinos realizaron una marcha hasta el hospital para reclamar justicia y pedir el esclarecimiento del caso de la chica que iba a ligarse las trompas y murió de un paro cardiorespiratorio.
La investigación judicial continúa bajo secreto de sumario.
Separación preventiva mientras avanza la investigación
Desde el Ministerio de Salud confirmaron la separación preventiva de los trabajadores del Scaravelli, y agregaron que van a aportar toda la información a la Justicia para que se esclarezca el caso.
De acuerdo con lo informado por las autoridades del hospital, si la investigación determina que tuvieron algún grado de responsabilidad en el fallecimiento de la joven, la separación del cargo será definitiva.
Los familiares fueron recibidos por directivos del Scaravelli, quienes les informaron que este viernes finalizarán la entrega de toda la documentación solicitada por la Justicia y manifestaron que el hospital continuará colaborando con la investigación aportando toda la información requerida.
El reclamo de la familia de la joven fallecida por mala praxis
En la mañana de este jueves, la familia y amigos de Ayelén realizaron una marcha hasta la explanada del hospital, en donde no dejaron de reclamar justicia para la joven mamá.
La movilización estuvo encabezada por los padres de Ayelén, Darío Moyano y María Arroyo, además de su esposo, Diego Gambarte, junto a otros familiares y allegados.
"Mi hija entró sana al hospital y me la devolvieron en un cajón", expresó con dolor su padre durante la protesta, mientras que su madre también reclamó que se conozca qué ocurrió durante la intervención y la atención posterior.
Por su parte, Diego Gambarte sostuvo que con el tiempo él logrará adaptarse a la pérdida, pero advirtió que el mayor desafío será para los dos hijos de la pareja. "Yo me voy a terminar adaptando, pero van a pasar muchos años para que los chicos se acostumbren a que su mamá ya no va a estar más", afirmó.
Ayelén Moyano había ingresado al hospital Scaravelli para realizarse una ligadura de trompas, una cirugía programada para la que previamente se había efectuado los estudios prequirúrgicos. Tras la intervención sufrió un paro cardiorrespiratorio, fue reanimada y volvió a ingresar al quirófano, pero sufrió un grave daño cerebral y falleció al día siguiente. La Justicia investiga si existió mala praxis durante la cirugía o en la atención posterior.




