Cada mañana, tras levantarnos y prepararnos para salir a trabajar o ir al gimnasio o a la facultad, el mejor ritual es preparar una cafetera con café. Luego del placer que genera su aroma y el primer sorbo que nos prepara para enfrentar el día, te has preguntado ¿qué tipo de cafetera es mejor?
La verdad es que si bien el café forma parte de la rutina diaria de miles de personas, no todas las cafeteras preparan el café de la misma forma, ni aroma, y quizá tampoco sirve para el tipo de infusión que deseas.
Entre las opciones más conocidas, hay tres protagonistas indiscutidas: la más conocida y popular cafetera de filtro, la prensa francesa y la moka italiana. Te contamos cuál conviene usar y qué tipo de infusión brinda cada una de ellas.
Si sos amante del café, te contamos qué tipo de cafetera te conviene usar: ¿de filtro, francesa o italiana?
La cafetera de filtro es la que más presencia tiene en los hogares. Es práctica y sirve para la ocasión. A través del filtro, el agua caliente pasa por el café molido, obteniéndose como resultado una bebida suave, ligera y rica. Es perfecta de usar cuando te visita familia y tenés que preparar mucho café para los invitados.
La cafetera francesa junto con la italiana se han puesto de moda en los últimos años. Por su lado, la francesa funciona mediante inmersión, es decir, el café molido está en contacto con el agua caliente por un rato antes de ser preparado con el filtro metálico. Lo que hace este tipo de cafetera es lograr un café con un sabor más intenso; le permite conservar sus aceites naturales y conviene porque no necesita enchufarla.
Por último, la cafetera italiana es la clásica moka donde la presión generada por el vapor hace pasar el agua por el café molido y produce uno de los cafés más elegidos por todos: concentrado y potente, tipo espresso, con aroma a café muy marcado. Dada su forma, es una cafetera muy cómoda porque se puede guardar en la cocina en algún rincón sin ocupar demasiado lugar.
Sin embargo, más allá del tipo de cafetera, la calidad del grano, la molienda y la temperatura del agua también resultan fundamentales para un buen café.


