Si cocinaste lentejas, no tires el agua de la cocción: te contamos por qué y qué hacer con ella

Si remojaste lentejas para cocinarlas, no tires el agua de cocción porque en verdad tienes un tesoro en casa. Te contamos por qué y para qué sirve

Cuando se cocina lentejas, lo más común tirar el agua. Sin embargo, esa parte concentra gran cantidad de nutrientes, fibra y compuestos que pueden aprovecharse nuevamente. Pero además de sus beneficios nutricionales, guardar esa agua de cocción ayuda a reducir el desperdicio de alimentos, un hábito que busca ponerse en práctica gracias al poder y beneficios del reciclaje.

Reciclaje: cómo convertir agua de lentejas en un tesoro

No tires el agua de las lentejas.

Al preparar un guiso o una ensalada, automáticamente se suele colar las legumbres y dejar que el agua se vaya por la rejilla de la bacha. Sin embargo, tirar este líquido es desaprovechar un recurso repleto de nutrientes, sabor y propiedades.

Esa agua donde hirvieron las lentejas o donde las remojaste concentra almidones solubles, minerales como hierro y potasio, y sabor a umami. Por eso guardarla en la heladera o congelarla aportará beneficios en tus recetas. Algunas de las opciones para hacerlo son:

  • Usa el líquido como base para sopas y guisos porque aporta un fondo de sabor rico y complejo a cualquier preparación.
  • Es un espesante natural de salsas gracias al almidón liberado por la legumbre.
  • Usalo como agua de riego para tus plantas como un fertilizante casero suave cargado de micronutrientes.

El agua de las lentejas tiene varios usos en el mundo culinario y de la jardinería.

  • Cocinar un arroz blanco o quinua en este caldo eleva su valor nutricional y le da un aroma espectacular.
  • Podés integrar esa agua de cocción en la masa de panes, pizzas o empanadas, aportando humedad y un toque de sabor.

Si guardar el agua en un frasco de vidrio hermético dentro de la heladera; se mantendrá en perfectas condiciones hasta por 4 días. Si querés conservarla por más tiempo, usala en cubiteras de hielo.

En pocas palabras

  • Agua de lentejas: un tesoro líquido lleno de nutrientes, fibra y sabor, ideal para reducir el desperdicio de alimentos.
  • Usos prácticos: sirve como base para sopas, espesante de salsas, fertilizante para plantas o para enriquecer el sabor de arroces y panes.
  • Conservación: se guarda en heladera por hasta 4 días o se congela en cubiteras para uso prolongado.
Resumen generado por Thinkindot AI

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