El misterio de la madre biológica

Según un ADN, la sobrina nieta de Raúl Alfonsín que vive en Mendoza no es hija de desaparecidos

En la búsqueda de su madre biológica, María Cecilia Alfonsín se hizo un ADN que dio negativo en el Banco de Datos Genéticos. Reclamó que los que se apropian de bebés dejen de hacerlo

La sobrina nieta del ex Presidente Raúl Alfonsín que busca a su madre biológica no es hija de desaparecidos, según reveló el ADN analizado y comparado en el Banco Nacional de Datos Genéticos.

Tras conocer esta noticia, María Cecilia Alfonsín, quien vive en Las Heras, pidió públicamente a través de Facebook "a los que siguen apropiando bebés, que no lo hagan más".

El caso de esta mujer, nacida en 1982 en Godoy Cruz y criada por un matrimonio que la recibió de manos de una partera, fue publicado en exclusiva por Diario UNO.

Te puede interesar: La DGE pospuso la prueba piloto de la media hora adicional de clase en las escuelas primarias

La mujer en busca de su origen

Corría la primera quincena de mayo último y ella todavía tenía esperanzas de ser hija de desaparecidos en la dictadura, como una forma certera de encauzar la búsqueda de su madre biológica, ahora definitivamente inclinada hacia una mujer que podría estar o no viva entre varios millones de mujeres. Como buscar una aguja en un pajar.

La propia Alfonsín contó en esa red social que el resultado del ADN que le practicaron en noviembre había dado negativo.

imagen.png

El caso

María Cecilia Alfonsín vive en un barrio de Las Heras. Trabaja en una empresa de comunicaciones, está en pareja hace varios años y es madre.

En la pandemia logró confirmar algo que había intuído fuertemente desde muy joven: que los padres que la criaron y no eran los padres que la trajeron a este mundo.

Entonces, inició la búsqueda. Se valió de la internet y de las redes y se integró a un colectivo de personas que transitan la misma experiencia, idéntica y corrosiva incertidumbre.

De pronto, dos chances bien marcadas: ser hija de desaparecidos, lo cual acotaba notablemente la búsqueda, o no, lo cual la universalizaba, desmesuradamente. Sin límites.

Por eso, hace 6 meses se presentó en el MEDH y le tomaron una muestra genética para comparar con los registros del Banco Nacional que acumula los ADN de desaparecidos a través de sus familiares directos.

Cecilia esperaba el resultado con lógica ansiedad. "Abro el mail seis o siete veces al día", había contado a Diario UNO.

Ahora comenzó otra nueva etapa. Más difícil y compleja. Pero con las mismas ganas de conocer su verdadera identidad. De recuperar ese derecho que nunca debieron quitarle.

Te puede interesar: Giuliana Lucoski comió por primera vez desde el accidente

Temas relacionados: