Recuperaron un bosque clave de América Latina colocando 190 colmenas de abejas: 97.000 árboles no paran de crecer

La biodiversidad de América Latina se ve potenciada por iniciativas como la de Colombia, donde la apicultura acelera la recuperación de ecosistemas degradados

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

La biodiversidad de América Latina no deja de maravillar al mundo. La región alberga ecosistemas fundamentales para el equilibrio del planeta, entre ellos el Amazonas. Sin embargo, en el altiplano de los Andes existen otros bosques igualmente esenciales que durante años sufrieron un fuerte proceso de degradación debido a la actividad humana.

Frente a esta situación, Colombia puso en marcha un proyecto para recuperar parte de estos ecosistemas en los municipios de Sesquilé y Guatavita. La iniciativa combinó dos elementos poco habituales en este tipo de programas. Por un lado la plantación de árboles nativos y por otro, la instalación de colmenas de abejas.

Recuperaron un bosque vital de América Latina plantando 97.000 árboles y colocando 190 colmenas

El proyecto, impulsado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia junto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), permitió restaurar 577 hectáreas de bosque altoandino. Para lograrlo, se plantaron 97.000 árboles nativos y se instalaron 190 colmenas. El objetivo fue recuperar los suelos afectados por la actividad ganadera, contribuir a la protección de las fuentes de agua y, al mismo tiempo, generar una alternativa de ingresos para las comunidades locales mediante la apicultura.

El proceso comenzó entre 2014 y 2015, con un trabajo directo junto a los campesinos de la zona. Los responsables del proyecto visitaron sus hogares para explicarles la iniciativa y promover su participación. Entre 2016 y 2019 se plantaron los árboles y se instalaron las colmenas en distintos puntos de las montañas. La última etapa se desarrolló entre 2020 y 2021 y estuvo enfocada en capacitar a los habitantes para que pudieran continuar con el cuidado de los árboles y desarrollar la producción de miel. Pero, ¿Cuáles son resultados en la actualidad?

La función de los paneles de abejas en el bosque

La presencia de las abejas cumplió una función que fue más allá de la producción de miel. Las 190 colmenas favorecieron la polinización de la vegetación y contribuyeron a aumentar la diversidad de plantas en el área restaurada. Al desplazarse de flor en flor en busca de néctar y polen, las abejas transportaron el polen entre distintas plantas y favorecieron su reproducción natural.

Esta dinámica permitió que, además de los árboles plantados, comenzaran a aparecer nuevos arbustos, flores y otras especies vegetales sin necesidad de intervención humana directa. De esta manera, las abejas funcionaron como un complemento natural del proceso de restauración y ayudaron a acelerar la recuperación de la vegetación en este bosque.

Para 2026, cinco años después del cierre oficial del proyecto, la iniciativa ya no se encuentra en una etapa de siembra, sino de consolidación de sus resultados. Los 97.000 árboles nativos atravesaron la fase más vulnerable de su crecimiento y comenzaron a formar nuevos parches de bosque, mientras las comunidades continúan aprovechando la apicultura como una fuente complementaria de ingresos.

En pocas palabras

  • Colombia: Proyecto de restauración de bosque altoandino con 97.000 árboles nativos y 190 colmenas de abejas.
  • Biodiversidad: Las abejas facilitaron la polinización y aumentaron la diversidad vegetal en 577 hectáreas restauradas.
  • Comunidades: La iniciativa generó alternativas de ingresos locales a través de la apicultura, consolidando resultados para 2026.
Resumen generado por Thinkindot AI

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