Al momento de hablar de reciclaje, cualquiera de nosotros piensa rápidamente en envases plásticos o de vidrio. Sin embargo, no son los únicos. De hecho, en casa podemos encontrar múltiples elementos para reutilizar, como por ejemplo los tubos de papel higiénico. En este caso, con una simple tarea DIY, podremos usar dichos cartones para crear baratos aromatizadores.
Reciclaje: guardá los tubos de papel higiénico y transformalos en baratos aromatizadores para el hogar
Olvidate de comprar aerosoles para perfumar tu hogar. Con esta idea de reciclaje lograrás transformar un tubo de papel higiénico en un aromatizante casero

Cómo transformar un tubo de papel higiénico en un aromatizante.
Cómo reciclar tubos de papel higiénico para crear un aromatizador casero
Los tubos de cartón del papel higiénico a menudo considerados simples desechos. Sin embargo, estos cilindros representan una oportunidad valiosa para reducir nuestra huella, transformando lo que parece basura en un recurso útil para el hogar.
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El cartón es un material biodegradable y altamente reciclable, pero su producción masiva requiere grandes cantidades de agua y energía, además de la tala de árboles. Al darles un segundo uso o asegurar su correcto reciclaje, evitamos que terminen en la basura donde, al descomponerse sin oxígeno, pueden generar gases de efecto invernadero.
Una de las formas más ingeniosas y económicas de aprovechar estos tubos de papel higiénico es transformarlos en aromatizadores caseros. A diferencia de los aerosoles comerciales, que suelen contener químicos sintéticos y gases perjudiciales para la salud y el medio ambiente, una tarea DIY hecha a mano permite un control total sobre los ingredientes, utilizando fragancias naturales que promueven un ambiente saludable.
Materiales
- Tubos de papel higiénico (tantos como aromatizadores desees)
- Aceite esencial de preferencia
- Retazos de tela vieja
- Opcional: flores secas y algodón
Procedimiento
- Agarrar el cilindro de cartón y colocarle unas gotas de aceite esencial de lavanda, menta, limón o cualquier otra.
- Forrar el tubo de papel higiénico con retazos de tela vieja.
- Si querés, rellenar su interior con flores secas o algodón impregnado en el aceite esencial.
Estos aromatizadores caseros son perfectos para espacios cerrados y pequeños. Podés colocarlos dentro de los cajones de ropa, en el fondo del ropero o incluso ocultarlos detrás de otros objetos en el baño. Al ser livianos y compactos, se adaptan a cualquier rincón, liberando la fragancia de manera gradual.