La vida de Franco, un estudiante sanjuanino no ha sido fácil, ya desde su nacimiento. El alumbramiento fue prematuro, hubo déficit de oxigeno, y las secuelas fueron importantes y afectaron su capacidad motora, teniendo que movilizarse en sillas de ruedas. El estirón de la adolescencia volvió a sacudir su cuerpo y su vida, pero hay un factor que empareja tantas dificultades: el amor de la gente que los rodea. Ellos ayudaron para que pudiera operarse, y lo recibieron como un héroe en su vuelta al colegio, dándole la energía necesaria para seguir luchando.
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Franco Reyes nació hace 13 años en la ciudad de La Plata, antes de término, y esto le generó una encefalopatía congénita no progresiva con una disfunción motora. Con los cambios generados por la entrada en la pubertad, su estado de salud se empeoró, y su médico advirtió que debía ser operado de urgencia de la columna, antes de que sus órganos comenzaran a afectarse, según informó el sitio sanjuan8.
Tampoco fue fácil que se realizara la intervención quirúrgica, ya que la familia tuvo mucho que batallar con la obra social. Allí la solidaridad de los sanjuaninos le dieron apoyo mediante el aporte a una cuenta bancaria abierta por los padres, y finalmente se pudo comprar la prótesis requerida, y la operación resultó todo un resultó un éxito.
Franco volvió el viernes pasado a su escuela, Clara Rosa Cortínez,
en la capital vecina. Lo que no sabía es que todos sus compañeritos lo estaban esperando con carteles, globos y un emotivo recibimiento.
"Estoy muy bien, muy emocionado", dijo franco ante la cámara del Canal 8 de San Juan, testigo de ese esperado y movilizador momento. Y agregó, "sé que voy a tener clases y algunos deberes, así que estoy con mezcla de nervios y emoción, pero estoy muy bien", expresó.
