Ciencia

Qué revela de tu mente y tu cuerpo la forma en que reaccionas al caminar detrás de personas lentas

¿Quién hubiera imaginado que la velocidad de una persona al caminar podría revelar detalles internos del cuerpo y la mente? Así lo constata la ciencia

El mundo se divide entre muchas otras cosas, entre las personas que caminan lento y quienes lo hacen a una velocidad mucho más acelerada. En este sentido, hagas de la forma en que lo hagas, ese simple mecanismo personal que tienes podría decirte mucho sobre tu funcionamiento corporal interno y mental.

Seguro te ha pasado de ir caminando y toparte con una persona que lleva pasos mucho más lentos que los tuyos y te genera ansiedad por pasarla y seguir camino. Sin embargo, para la ciencia, estos dos aspectos dan detalles únicos que hay que saber sobre uno mismo.

La velocidad de marcha es una ventana a la salud cerebral a lo largo de toda la vida.

La velocidad de marcha es una ventana a la salud cerebral a lo largo de toda la vida.

La velocidad al caminar revela algo inesperado sobre el funcionamiento del cuerpo y la mente de una persona

Según la ciencia, la velocidad de la marcha al caminar es un predictor significativo de la esperanza de vida en adultos mayores. En este sentido, en base a un estudio de la Universidad de Pittsburgh, con 34.000 adultos de 65 años o más, durante periodos de entre 6 y 21 años se pudo conocer algunos indicios claves en estas dos diferencias corporales humanas.

Primero, se investigó que quienes suelen tener una marcha rápida al caminar envejecen más lento que quienes se toman su tiempo de ir paso a paso. De hecho, quienes se desplazan con lentitud presentan signos de envejecimiento cognitivo avanzado.

El ritmo al caminar es el resultado acumulado de cómo se ha desarrollado y cuidado la salud a lo largo de toda la vida.

El ritmo al caminar es el resultado acumulado de cómo se ha desarrollado y cuidado la salud a lo largo de toda la vida.

Más allá de detectar señales de envejecimiento acelerado en pulmones, dientes, corazón y sistemas inmunitarios en las personas analizadas que tenían un andar lento, encontraron que este grupo manifestaba cierto envejecimiento cognitivo avanzado. Dicho deterioro iba acompañado de cambios en el cerebro.

Quienes caminaban más despacio tenían cerebros más pequeños, una neocorteza más fina, es decir, la capa externa del cerebro que lleva adelante el mecanismo del pensamiento y procesamiento de información compleja.

En este sentido, para la ciencia, la velocidad a la hora de caminar no es solo un signo de envejecimiento, sino también una ventana a la salud cerebral a lo largo de toda la vida, ya que para dar pasos firmes y a buen ritmo, el cerebro tiene que coordinar el equilibrio, los músculos, la vista y la circulación sanguínea al mismo tiempo. Por eso, el andar refleja la salud general.

En pocas palabras

  • Marcha rápida: Sugiere envejecimiento más lento y mejor salud cerebral.
  • Andar lento: Se asocia con envejecimiento cognitivo avanzado y deterioro cerebral.
  • Estudio clave: La velocidad al caminar predice la esperanza de vida en adultos mayores.
Resumen generado por Thinkindot AI

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