La naturaleza funciona como una herramienta accesible y afectiva para mejorar no solo la calidad de vida, sino también ayudar al cerebro impactando positivamente en la mente y en el cuerpo con tan solo poner los pies sobre ella. De hecho, la neurociencia analiza dichos beneficios.
Neurociencia: las personas que caminen en espacios verdes tendrán un efecto positivo en su cerebro
Gracias a la neurociencia y evidencia científica, se determinó que los paseos en entornos naturales benefician la salud cerebral de las personas
Esta disciplina que estudia el sistema nervioso compuesto, entre otros, por el cerebro, para comprender cómo funciona ante lo que haga el humano, ha demostrado que la naturaleza, una vez más, juega un papel central en la salud. No por nada, cuando una persona se siente agotada, con estrés laboral, cansada de la rutina, elige irse a desconectarse de la naturaleza.
Neurociencia: las personas que caminen en espacios verdes tendrán un efecto positivo en su cerebro
Estar en contacto con la naturaleza es mucho más que una situación placentera y relajante. Hoy en día, gracias a los avances de la ciencia, es un fenómeno cuyos beneficios se pueden medir. Es por eso que pasar tiempo en entornos rodeados de verde produce cambios en la actividad del cerebro, regula el sistema nervioso y ayuda a bajar los niveles de estrés.
¿Pero qué es lo que le pasa exactamente al cerebro cuando caminamos en la naturaleza? Lo que dice la neurociencia es que la exposición al medio ambiente aumenta la actividad alfa frontal en el cerebro, es decir, produce una relajación mayor, promueve el enfoque interno y ayuda con un problema muy común hoy en día en la sociedad: reduce el estrés.
La bióloga británica Kathy Willis dice que la naturaleza es como un regulador natural del organismo y explica cómo los estímulos del entorno natural, como olores, sonidos y texturas, influyen en el bienestar.
En este sentido, al pasear en un lugar lleno de naturaleza, muchas son las cosas que nos benefician, no solo caminar. Por ejemplo, si estamos en un sitio con una planta de lavanda, esa planta mejora la calidad del sueño, el romero ayuda a la concentración, los árboles de pino estimulan mecanismos de defensa del organismo, etc. Además, el canto de las aves, el agua de un río en movimiento o el viento ayudan a reducir el estrés mucho más rápido que solo caminar en la ciudad.
Beneficios de caminar en la naturaleza
- Caminar al aire libre entre 8 y 15 minutos genera efectos positivos, tanto emocionales como cognitivos.
- Ayuda al cuerpo, pero también estimula la creatividad.
- La conexión con entornos verdes mejora la concentración y fomenta el desarrollo emocional, especialmente en niños.




