Los productos enlatados nos pueden solucionar la vida y facilitar el momento en la cocina. Las latas de alimentos existen hace años y fueron pensadas con una finalidad muy clara: conservar alimentos por más tiempo, en buen estado y bajo condiciones que mantengan sus propiedades y calidad.
¿Puedo comprar y consumir latas de alimentos abolladas?
Las latas que compramos para cocinar y preparar recetas a veces vienen un poco abolladas, pero ¿es peligroso consumir alimentos así?

Qué pasa con las latas golpeadas y abolladas.
¿Qué pasa entonces cuando vamos al supermercado y vemos un par de latas abolladas? Las latas abolladas generan debate desde siempre. Hay quienes dicen que no pasa nada si las comemos y hay un grupo bastante grande que advierte de los peligros de consumir estos alimentos.
Recomendadas
Hoy te voy a explicar qué dicen expertos y especialistas en seguridad alimentaria sobre ello, para que posteriormente puedas decidir conscientemente antes de comer o comprar una lata de alimentos abollada.
¿Se pueden comprar y consumir latas de alimentos abolladas?
Primero hay que saber por qué se abollan las latas de alimentos. Lo más probable es que las latas hayan salido bien de la fábrica o depósito y en el traslado se haya producido algún golpe en el metal.
También puede que las latas se hayan caído en el mercado o se hayan presionado contra algo. Se supone que, en las medias más óptimas y legales, las latas en el momento del envasado se testean y revisan según el Código Alimentario y otros organismos de envasado alimenticio.
¿Se pueden comer los alimentos en latas abolladas? La respuesta es no, realmente no conviene, sobre todo cuando el golpe ya estaba en el mercado y no sabes hace cuánto estaba en ese estado.
Si la lata se te cae antes de cocinar y se abolla, no pasa nada, la abres y la usas. En este caso no existe un riesgo inmediato.
Cuando una lata está abollada por un golpe, el metal interno se rompe y la capa de barniz que tiene para impermeabilizar el alimento se quiebra. El envase pierde hermeticidad y se pueden generar reacciones químicas que favorecen el desarrollo de bacterias.
Además, el alimento entra en contacto directo con el metal de la lata, fenómeno que puede generar descomposición, óxido y contaminación. Compra siempre latas en buen estado, sin golpes ni abolladuras profundas.
¿En qué otros casos no hay que consumir latas de alimentos?
- Cuando las latas de alimentos están oxidadas.
- Cuando una lata de alimentos está hinchada, tampoco se puede comer. Es posible que una reacción química o un desarrollo bacteriano haya generado eso.
- Si las latas tienen derrames o aperturas en el mercado, no las consumas y avisa a una autoridad sanitaria.
- Tampoco deberías guardar los alimentos que te sobren dentro de la lata abierta. Usa siempre recipientes herméticos.