Por qué se recomienda desayunar "tarde": ¿cuál es el mejor horario?

Revisar el reloj antes de ir a la cocina podría ser el cambio estratégico que tu metabolismo necesita para funcionar de forma más eficiente

Sin embargo, en la nutrición moderna, esta regla ha comenzado a cuestionarse. Diversos nutricionistas aseguran ahora que posponer la primera comida del día puede traer notables beneficios para la salud y el control del peso.

¿Por qué debemos retrasar el horario del desayuno?

La razón principal para retrasar el desayuno radica en extender la ventana de ayuno nocturno. Cuando el cuerpo pasa entre 12 y 14 horas sin ingerir alimentos, los niveles de insulina en sangre disminuyen de manera considerable. Este estado favorece la flexibilidad metabólica, permitiendo que el organismo utilice las reservas de grasa como principal fuente de energía.

La razón principal para retrasar el desayuno radica en extender la ventana de ayuno nocturno.

Al despertar, el cuerpo experimenta de forma natural un pico de cortisol, la hormona que nos ayuda a estar alerta. Comer inmediatamente después de levantarnos, especialmente si consumimos carbohidratos de rápida absorción, puede generar picos de glucosa e insulina que alteran los ritmos hormonales matutinos.

En cuanto a los principales beneficios de desayunar más tarde, podemos mencionar que cuando prolongamos el ayuno, el cuerpo quema grasa acumulada con mayor facilidad; además ayudamos a regular los niveles de ghrelina y leptina, las hormonas encargadas de señalar el hambre y la saciedad, reduciendo el picoteo entre comidas.

Por otro lado, desayunar más tarde de lo normal le otorga un descanso prolongado al sistema digestivo, facilitando los procesos de limpieza y regeneración intestinal. Además, al evitar pesadas digestiones a primera hora, se mantienen niveles estables de energía y concentración durante la mañana.

Cuando desayunamos más tarde, el organismo realiza mejor la digestión.

¿Cuál es el mejor horario para desayunar?

El horario ideal varía según los hábitos de cada persona, pero los especialistas sugieren esperar entre una y dos horas tras despertarse, o bien fijar la primera comida hacia mitad de la mañana (entre las 9:30 y las 11:00 horas).

También debemos tener en cuenta que no solo importa cuándo desayunamos, sino qué consumimos. Lo recomendable es optar por opciones ricas en proteínas de calidad, grasas saludables y fibra (como huevos, palta, frutos secos o avena) para mantener la glucosa estable y garantizar energía prolongada durante toda la jornada.

En pocas palabras

  • Retrasar el desayuno: beneficios para el metabolismo y el control de peso al extender el ayuno nocturno.
  • Ritmos hormonales: evitar comer al despertar ayuda a regular picos de cortisol, glucosa e insulina.
  • Recomendaciones: esperar 1-2 horas tras levantarse y optar por alimentos ricos en proteínas, grasas saludables y fibra.
Resumen generado por Thinkindot AI

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