Las cebollas están presentes en casi toda receta de cocina salada, desde rellenos, hasta salsas o ensaladas. Si bien todos conocemos este alimento por sus efectos ácidos que generan lagrimeo en los ojos al cortarla, las cebollas también poseen otras curiosidades y efectos extraños.
Muchas veces, cuando preparamos cebollas para un relleno o salsa, al finalizar la cocción nos encontramos con los trozos de verdura, un poco cambiados. Las cebollas se suelen poner de un color azul medio, grisáceo o verdoso cuando las cocinamos. Continúa leyendo para descubrir por qué pasa esto y cómo puedes evitarlo.
¿Por qué las cebollas se ponen azules al cocinarlas?
Las cebollas blancas, moradas o de verdeo pueden adquirir una tonalidad azulada cuando entran en contacto con algunos alimentos ácidos, como vinagre o jugo de limón.
La cebolla contiene antocianinas, pigmentos muy sensibles a los cambios de acidez y al pH del medio. Cuando cocinamos recetas con cebollas y vinagre, se produce una reacción química entre ambos alimentos que cambia el color de las cebollas. La buena noticia es que esta reacción es sumamente inofensiva.
El color azul no altera el sabor de los alimentos ni afecta la salud, pero si quieres evitarlo puedes preparar las recetas con cebollas sin utilizar vinagre de vino, vinagre blanco o jugo de limón.
Las antocianinas son pigmentos solubles en agua que aportan color a muchas frutas y verduras, por lo general colores morados, azules y rojos. Otros alimentos que contienen estos pigmentos son los arándanos, las moras y el repollo morado.
No solo son pigmentos de color, también poseen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, favorecen la salud, cerebral y cardiovascular.
No existe una sola forma de cocinar cebollas. Normalmente, se prepara salteada con otros vegetales, caramelizada, hervida, asada o se consume cruda en algunas preparaciones más frescas y sencillas.
Beneficios y propiedades de las cebollas para la salud
- Las cebollas contienen saponinas, unos compuestos orgánicos antioxidantes que disminuyen el deterioro celular.
- Las cebollas son muy buenas para la salud del intestino, la digestión y el tránsito.
- El consumo reglar de cebollas mejora la circulación sanguínea y ayuda a prevenir la hipertensión.
- La cebolla es un alimento con enormes beneficios para el sistema inmunitario. Contiene vitaminas y compuestos bioactivos que fortalecen el sistema.






