Muchas veces terminan en la basura sin pensarlo, pero los troncos del choclo esconden usos prácticos, ecológicos y hasta decorativos. Desde el cuidado del jardín hasta manualidades y limpieza del hogar, este residuo natural puede transformarse en un verdadero aliado del día a día.
Cuando vamos a comprar o cocinamos no tenemos en cuenta que algunas cosas que desechamos pueden ser usadas nuevamente. A veces requiere práctica acordarse, pero es bueno saber que todo puede reutilizarse siempre y cuando sea útil y seguro.
En este sentido, el choclo es una de las verduras más consumidas sobre todo en estas épocas. Es rico a la parrilla, en ensalada, hervido, con mayonesa, con manteca y en miles de otras formas. Por eso, si en tu casa son de comer maíz podrás enterarte que antes de tirar el tronco que forma el choclo es un tesoro que pocos saben.
El corazón del Zea mays, más conocido como choclo en Argentina, esconde propiedades que lo convierten en un verdadero tesoro doméstico.
Por qué el tronco del choclo no debería tirarse y para qué sirve
El tronco también llamado marlo o tusa es la parte central leñosa que sostiene los granos. Aunque no se consume directamente, su estructura fibrosa y resistente lo vuelve útil para diferentes aplicaciones. Además, es biodegradable, natural y no requiere ningún proceso industrial para reutilizarse.
Cortado en trozos pequeños, el tronco del choclo puede incorporarse a la compostera. Aporta materia orgánica y mejora la aireación del compost, ayudando a obtener un fertilizante natural para plantas y huertas.
Una vez seco, el marlo es altamente inflamable. Puede utilizarse como iniciador para parrillas o estufas a leña, reemplazando productos químicos. Además puede ser ideal para crear un drenaje para macetas. Pues colocado en la base de las mismas, ayuda a mejorar el drenaje del agua y evita que las raíces se encharquen.
En algunos ámbitos rurales se utiliza seco como cepillo natural para limpiar superficies resistentes y también puede servir como elemento de entretenimiento para mascotas o como absorbente en espacios exteriores.
Gracias al reciclaje y al aprovechamiento de residuos orgánicos ganan protagonismo, reutilizar el tronco del choclo es una forma simple de reducir desperdicios en casa.
En Argentina, donde el consumo de choclo es habitual ya sea en guisos, humitas o asado, este residuo vegetal puede transformarse fácilmente en un aliado ecológico.






