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¿Lo sabías?

No tires el tallo de la espinaca y transfórmala en un tesoro: cómo y para qué sirve

El tallo de la espinaca, lejos de ser un desecho, puede convertirse en un tesoro. Descubre cómo darle una nueva vida y sus múltiples usos

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

A pesar de esos recuerdos de la infancia, donde las espinacas junto a las acelgas eran víctimas de rebeldías y pataleos de “no me gustan” por parte de muchos niños, estas hortalizas son muy versátiles a la hora de cocinarlas en diversas formas. De hecho, pocos conocen que su tallo en realidad, es un tesoro y muchos acaban por tirarlas.

La espinaca puede cocinarse en tartas, tortillas, en buñuelos fritos como los de las abuelas, como ensalada y en miles de otras formas. Pero lo más común es usar sus hojas verdes e ir cortando el tallo. De hecho el tallo te lo cortan en la misma verdulería.

Lo que busca esta nota, es que dejes de tirar ese tallo transparente y duro y lo conviertas en un tesoro que pocos saben aprovechar. Te contamos cómo hacerlo y para qué.

tallo de espinaca (2)

Tallos de espinaca.

Por qué el tallo de la espinaca es un tesoro

Desde el punto de vista nutricional y de aprovechamiento el tallo de la espinaca es un tesoro poco aprovechado, pues concentra propiedades útiles y permite reducir el desperdicio de comida.

Su tallo contiene fibra dietaria, que ayuda al funcionamiento del sistema digestivo y contribuye a la sensación de saciedad. También aporta vitaminas y minerales en menor o similar proporción que las hojas, como vitamina A, vitamina C, hierro, calcio y potasio. Además, usar el tallo reduce el desperdicio orgánico y permite aprovechar al máximo la espinaca, algo clave en prácticas de cocina sustentable.

Cómo reutilizar el tallo de la espinaca

Los tallos de espinaca son comestibles y se pueden aprovechar de varias formas. Primero son muy buenos en salteados con ajo, aceite de oliva y sal, aunque en tortillas o revueltos junto con huevo también son muy buenos.

tallo de espinaca (1)

No tires los tallos de la acelga y transfórmalos en un tesoro culinario.

Si se usan en sopas y caldos estos aportarán sabor y nutrientes o en un wok o salteados quedan bien con verduras y salsa de soja. Puedes usarlo incluso en rellenos mezclados con arroz, queso, etc.

Aunque su textura es más dura que la hoja, se pueden licuar junto con frutas (manzana, banana, naranja) y usar en jugos verdes para aprovechar fibra y nutrientes. Por último, si no querés comerlos podés sumarlos a una compostera, ya que se descomponen rápido y enriquecen la tierra como abono orgánico.

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