ver más
Mascotas

Ni una semana, ni diez días: cada cuánto tiempo se debe bañar a un perro en verano para evitar golpes de calor

El baño a los perros en verano es importante mucho más allá de la limpieza. ¿Cada cuánto tiempo es recomendable llevar a cabo esta tarea?

Editado por Luciano Carluccio
carluccio.luciano@diariouno.com.ar

El verano es la época ideal para muchas personas. Las vacaciones, el calor, la pileta y otras características lo hacen completamente disfrutable. Sin embargo, son muchos los perros que lo sufren, e incluso muchos de ellos sufren golpes de calor inesperados.

Para aliviar las altas temperaturas, se recomienda realizar un baño con agua fría en el pelaje de tu mascota, aunque son muchos los que tienen dudas acerca de la frecuencia de esta tarea de limpieza.

perros baño.jpg

Debes bañar a tu perro en verano para evitar golpes de calor.

Cada cuánto tiempo se debe bañar a un perro en verano

En verano, la frecuencia recomendada para bañar a tu perro es cada 15 días o una vez al mes para mantener su higiene y frescura sin dañar los aceites naturales de su piel.

Si bien es cierto que se puede bañar cada dos semanas, lo mejor es esperar, y mientras tanto recurrir al uso del agua fría para mojar algunas zonas del cuerpo de la mascota.

De esta sencilla manera, podrás evitar golpes de calor en tu mascota. Por supuesto, las razas de pelo largo o denso pueden requerir baños con mayor frecuencia (semanal o quincenal) que los de pelo corto.

perro baño 4.webp

No debes bañar a tu perro muy seguido, ya que puedes dañar los aceites protectores de su piel.

Se recomienda evitar los horarios en donde hace mucho calor, pese a que utilizarás agua fría. Es mejor realizar el baño en horas de la mañana o al atardecer, cuando la temperatura es mucho más amena.

Señales que indican que tu perro sufre un golpe de calor

Un golpe de calor en perros es una emergencia veterinaria grave caracterizada y guiada por algunas de las características que se mencionan a continuación:

  • Respiración: jadeo intenso, forzado y rápido.
  • Boca/Mucosas: salivación excesiva (babeo) o espuma, encías de color rojo brillante, morado o pálido/grisáceo.
  • Comportamiento: desorientación, ansiedad, letargo, debilidad muscular o pereza extrema.
  • Movimiento: tambaleo, dificultad para caminar o colapso (desmayo).
  • Temperatura: cuerpo caliente al tacto.
  • Otros: vómitos, diarrea, temblores o convulsiones.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados