Neurociencia: por qué los olores que reconocemos de la infancia activan recuerdos tan intensos y nostálgicos

Seguro te ha pasado de volver a oler algún aroma que te trajo muchos recuerdos y la neurociencia explica cuál es el mecanismo cerebral detrás de ello

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Hay aromas que nunca dejan de estar presentes en nosotros. El olor a la casa de la abuela y una mañana de tucos y pastas, el olor al asado del abuelo o al recuerdo de una foto. Muchos momentos, por raro que parezca, tienen olores que despiertan nuestros recuerdos y nuestra nostalgia por lo que ya pasó.

A la mayoría de las personas les debe haber pasado oler de repente un aroma e instantáneamente un recuerdo se vino a la mente. Un perfume que te recuerda a algún amigo/a o incluso a olores de la infancia.

Pero ¿por qué ocurre? ¿Qué mecanismo hay detrás? La neurociencia nos ayuda a explicarlo y entender cómo sucede.

La memoria olfativa reactiva recuerdos autobiográficos y emociones décadas después.

Neurociencia: por qué los olores de la infancia activan recuerdos tan intensos y nostálgicos

Hay aromas que son únicos, como el pan recién horneado o el mar. Estos desencadenan recuerdos autobiográficos vívidos; es por eso que, para la neurociencia, la memoria olfativa apela con mayor intensidad a la primera década de vida que los estímulos visuales o auditivos.

Investigadores del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia identificaron el mecanismo neurobiológico exacto detrás de este fenómeno que permite reactivar emociones y contextos décadas después.

Primero que nada, el origen de esta memoria radica en las células granulares del bulbo olfativo, que es la primera región procesadora del olfato. Estas neuronas específicas nacen durante las primeras horas de vida y maduran al mismo tiempo que el individuo experimenta sus primeros olores.

Para lograr obtener resultados, un estudio con 647 voluntarios determinó que los recuerdos perdurables están vinculados a aromas agradables y a experiencias repetidas más de 5 veces en la niñez. En la segunda etapa se criaron ratones en entornos lúdicos expuestos a ciertos olores. En su adultez, los ratones perdieron el recuerdo de esos aromas, por lo que dichas neuronas codifican y recuerdan la memoria infantil.

Los recuerdos olfativos de infancia se vinculan sobre todo con aromas agradables y episodios repetidos más de cinco veces.

Básicamente, en las etapas adultas tempranas de las personas, el recuerdo depende de las células neonatales y del sistema de recompensa. Con el tiempo, el cerebro reorganiza esta red y traslada el procesamiento hacia el sistema límbico, que es el circuito de las emociones. Esto entonces explicaría por qué el detalle fáctico del recuerdo se vuelve menos preciso, pero la nostalgia y la intensidad afectiva aumentan.

Para que el recuerdo no se olvide con los años, es clave volver a oler ese aroma de forma periódica en la adultez. Sin reencuentro, la preferencia olfativa se debilita; entonces, para la neurociencia, si no hay una reexposición constante, la memoria se mantiene activa migrando a una red entre el sentido del olfato y las zonas del cerebro que controlan las emociones y los recuerdos.

En pocas palabras

  • Neurociencia: Explica el mecanismo cerebral detrás de cómo los olores de la infancia activan recuerdos intensos y nostálgicos.
  • Memoria olfativa: Se vincula a la primera década de vida y a aromas agradables con experiencias repetidas, codificada en neuronas del bulbo olfativo.
  • Persistencia del recuerdo: Requiere reexposición periódica al aroma en la adultez para mantenerlo activo y migrar su procesamiento al sistema límbico.
Resumen generado por Thinkindot AI

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