De seguro te ha pasado de estar en el trabajo, la escuela, la facultad o incluso en casa y al primer bostezo las personas de tu alrededor se lo contagian y bostezan también. Sin embargo, pocos o casi nadie entiende cómo es posible este suceso tan particular, pero la neurociencia tiene una explicación.
Neurociencia: por qué cuando una persona bosteza se nos contagia el bostezo
El bostezo contagioso, el inicio de uno provocado por ver, oír, o pensar en otra persona bostezar, es un fenómeno que la neurociencia se encarga de explicar
El bostezo es algo común que nos ocurre en el día a día al menos 10 veces y que se contagia. La explicación de por qué bostezamos cuando vemos a alguien hacerlo se encuentra en la neurociencia y se trata de un mecanismo que ocurre en humanos y en animales también.
Por qué cuando una persona bosteza se nos contagia el bostezo
Importantes científicos se han encargado de estudiar este fenómeno. Primero que nada descubrieron que se trata de un acto involuntario que se activa por reflejos primitivos en la corteza motora primaria del cerebro, que básicamente se ocupa de los movimientos del cuerpo.
Esta experiencia se la conoce como ecofenómeno, es decir, la imitación automática de las palabras (ecolalia) y las acciones (ecopraxia) de alguien más. Además, es un fenómeno no exclusivo de las personas, si no que también se lo puede observar en otros animales como los perros o incluso los chimpancés.
Es por eso que el bostezo es una señal de supervivencia que indica al grupo que estás atravesando un momento de alerta, ya sea por somnolencia o por hambre porque le está diciendo al resto de integrantes de tu manada (familia), que presten atención a tu entorno y a una posibilidad depredadora.
De hecho, su contagio se permite gracias a que en nuestro cerebro tenemos una célula muy concreta, que son las llamadas neuronas espejo, una imitación automática relacionado con la sincronización de los propios comportamientos con los de los demás.
Por último, otra de las curiosidades únicas de este mecanismo del cuerpo, la neurociencia determina que la gente bosteza mucho más cuando lo hacen sus seres queridos, en segundo lugar con amigos, conocidos y por último desconocidos como una forma de solidarizarse con las personas que experimentan una sensación relacionada con el estrés, ansiedad, aburrimiento o fatiga.






