Las plazas y los parques argentinos se caracterizan por ciertos sonidos, juegos y figuras que un niño jamás podría olvidar: los de la calesita. Esa plataforma giratoria que parece querer ganarle a los caballos, aviones o autos que están sobre él. ¿Pero cómo nació un juego tan particular como este? ¿Cuál es su historia?
Nació como entrenamiento militar y terminó siendo el alma de las plazas argentinas: la historia de la calesita
La calesita es sinónimo de infancia, de diversión, de juegos, pero esto no siempre fue así porque era un ejercicio de combate. ¿Cuál es su historia?

Nació como entrenamiento militar y terminó siendo el alma de las plazas argentinas: la historia de la calesita
Muchas de las cosas que acostumbramos a ver tienen una historia detrás que pocos conocen. Tal como la calesita argentina, asociada a los domingos, a la familia y las tardes de plaza, un juego que tiene como raíces a entretenimientos europeos que poco tenían que ver con la infancia.
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Nació como entrenamiento militar y terminó siendo el alma de las plazas argentinas: la historia de la calesita
"Carrusel" o "calesita" es un término vinculado a una “pequeña batalla” o juego ecuestre (relacionado a caballos) que con el paso de los años lo que había nacido como entrenamiento o espectáculo de habilidad empezó a ser una atracción.
Al principio contaban con objetos rudimentarios, movidos con fuerza humana o animal, luego llegaron caballos tallados en madera, la música, las luces y los mecanismos cada vez más sofisticados hasta las calesitas actuales.
En Europa por ejemplo, durante el siglo XIX, los carruseles comenzaron a multiplicarse en ferias y espacios públicos, impulsados por animales, vapor y, más adelante, motores. En Argentina en cambio, la primera llegó a Plaza Lavalle en Buenos Aires y era impulsada por un caballo que caminaba alrededor del eje para hacer girar la estructura.
Desde ese momento las calesitas argentinas fueron protagonistas de un invento único: la sortija. Consolidada en el siglo XX se trataba de un gancho que los niños intentaban atrapar desde el caballito para ganarse una vueltra gratis, un juego también asociado a la época medieval y colonial.
Además, se formó una profesesión que resultó ser el guardián de este tipo de juegos y se le decia calesitero. De esta forma un simple juego que la mayoría pudimos disfrutar de pequeños se transformó en una experiencia que poco se logra ver actualmente.
En pocas palabras
- Origen militar: la calesita, hoy símbolo de plazas argentinas, nació como un ejercicio ecuestre de combate y habilidad.
- Evolución del juego: desde sus inicios rudimentarios hasta la incorporación de música, luces y mecanismos sofisticados.
- La sortija argentina: introducción de un juego popular que otorgaba vueltas gratis y se convirtió en un ícono de las calesitas locales.