Hay amores que sobrepasan cualquier frontera, incluso la del cielo y este hombre se lo demostró a su esposa fallecida. Luego de su muerte, plantó miles de árboles en forma de guitarra para que ella los viera desde arriba. ¿Por qué? ¿Qué significa? ¿Cuál es la historia?
Un amor que cruzó los límites del infinito y más allá: plantó árboles en forma de guitarra para su esposa fallecida
Pedro Martín Ureta era un cordobés que vivía en Europa y retornó a los 28 años a la Argentina. En su pueblo natal se enamoró de Graciela Yraizoz, una joven de 17 años. Tras enamorarse y casarse, la pareja se estableció en un campo cerca de General Levalle, en Córdoba, donde criaron a cuatro hijos.
Sin embargo, durante un vuelo sobre la llanura pampeana, la mujer observó con fascinación una estancia con la que quería cumplir un sueño: diseñar su propio campo con la silueta de una guitarra, su instrumento preferido. Pero el tiempo pasó e hizo sus destrozos, pues ese momento nunca llegó.
En 1977, Graciela falleció repentinamente a los 25 años por un aneurisma cerebral, estando embarazada de su quinto hijo. Profundamente conmocionado, Pedro decidió que la mejor forma de homenajearla era hacer realidad su deseo olvidado. ¿Cómo lo logró? Con amor.
Cuando empezó a consultar con varios paisajistas, estos le rechazaron la propuesta por considerarla irrealizable, así que el productor asumió la tarea y cumplió el sueño de su amada por su cuenta. Diseñó los planos y ubicó a sus cuatro hijos en el terreno como puntos de referencia para calcular y trazar las líneas exactas del instrumento.
Así, la familia plantó a mano más de 7.000 árboles a lo largo de un kilómetro de extensión, usando tonos verde oscuro para el contorno, el mástil y el calado en forma de estrella, y eucaliptos azules para dibujar las seis cuerdas. Pese a que las sequías, vientos y plagas arruinaron las primeras siembras, Pedro resembró pacientemente cada ejemplar mientras conducía 15 kilómetros diarios para llevar a sus hijos a la escuela.
Con los años, su obra tomó forma y en 2007, el satélite Terra de la NASA fotografió la guitarra desde el espacio, pero él nunca la vio con sus propios ojos desde el aire por su temor a volar.
Tras rehacer su vida junto a María de los Ángeles Ponzi y ver crecer a sus nietos, tristemente Pedro falleció a los 79 años, dejando a la vista lo que uno puede ser capaz de hacer por amor verdadero y que ni la muerte es el límite para hacer un buen acto por alguien a quien se ama.
En pocas palabras
- Homenaje póstumo: Pedro Martín Ureta plantó 7000 árboles en forma de guitarra en Córdoba.
- Cumpliendo un sueño: el gesto honra el deseo de su esposa fallecida, Graciela Yraizoz, quien amaba el instrumento.
- Reconocimiento global: la obra fue fotografiada por la NASA desde el espacio en 2007.


