El mundo de la zoología de nuestro país no sale del orgullo tras una liberación única en las aguas de los Esteros de Iberá, en la provincia de Corrientes. Sucede que se confirmó el regreso de un gigantesco animal, del que no se tenía ningún tipo de registro desde hace nada menos que más de cuatro décadas.
Mide casi 2 metros: el gigantesco animal que regresó a Argentina tras décadas de ausencia
La liberación de cuatro ejemplares de este animal marca el inicio de un proyecto que tiene como objetivo reinsertar a la especie en Argentina

El último grupo familiar de esta especie fue avistado en 1986
La reciente liberación de una familia conformada por dos adultos y sus dos crías marca un hito sin precedentes en la Argentina, país donde se creía que esta especie estaba prácticamente extinta.
El animal que fue liberado en Corrientes luego de 40 años de ausencia
La nutria gigante (Pteronura brasiliensis) es nada menos que una de las especies más emblemáticas de los humedales sudamericanos, y ha vuelto a desarrollarse libremente en la provincia de Corrientes.
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Algunos ejemplares pueden alcanzar los 1,8 metros de largo, de los cuales casi un metro corresponde a su característica cola aplanada, y pesar alrededor de los 33 kilos. Estas características hacen que este animal sea considerado como uno de los más importantes e imponentes del sistema acuático.
La nutria gigante es también conocida como lobo gargantilla, ariraí o lobo grande de río, y ha destacado por ser un animal que vive en grupo, demostrando su extrema sociabilidad con los de su misma especie.
Lo últimos familiares de la nutria gigante fueron observados en la Argentina en el año 1986. Desde entonces, solo hubo nada más que avistamientos aislados. Ahora, la liberación de esta familia tiene como objetivo volver a asentar una especie que puede beneficiar el ecosistema, al igual que tantos otros animales.
La historia del proyecto
Si bien la noticia es la liberación de este animal, lo cierto es que la misma no ha sido para nada fácil y no se dio de manera aislada.
El proyecto de reintroducción comenzó a gestarse en 2017, aunque su origen conceptual se remonta a 2006. El desafío era inédito, ya que esta nutria ya no existía ni siquiera en cautiverio en la Argentina.
Para avanzar, Rewilding Argentina trabajó junto a especialistas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y con el respaldo de zoológicos europeos que colaboraron con el envío de animales. El mismo comenzó en el año 2019.
En concreto, entre el último grupo familiar avistado en 1986 y la llegada de la primera pareja a Iberá en 2019, transcurrieron más de 33 años.