Luana lo creó en su cabecita. Y con sus manos y pinturas le dio forma a un conejo que le gusta salir de noche y comer muchas zanahorias, y que se llama Barrigón. Pero parece que también le gusta viajar, ya que de un salto llegó a Japón, para enamorar a la gente de ese país y hacer que esta pequeña mendocina que le dio vida, gane una medalla de plata en el concurso internacional MOA, donde participaron miles de niños nipones y del resto del mundo.
Luana Pilar Roccuzzo Montenegro resultó segunda a nivel mundial del Encuentro de Dibujo y Pintura Infantil 2018, otorgado por el Museo de Bellas Artes MOA, de Atami, Japón.
Esta niña de ocho años estudia Artes Plásticas en el taller Piojos, con el joven maestro Claudio Escobar desde hace tres años, y ambos viajarán a Buenos Aires en el mes de agosto para recibir al conejo viajero, y los reconocimientos que le enviarán desde el país asiático.
Pero Luana no llegó por casualidad al taller infantil de pintura, sino que desde casa ya traía el arte en su ADN. Su papá es buen dibujante y creador de cuchillos artesanales. Su mamá practica danza, y su hermano de 14 años, es músico. “Desde chiquita le gustaba dibujar, y siempre nos pidió colores y elementos para dibujar. Como vivimos en la Sexta Sección, no tiene amiguitos cerca de casa. Un día vi un aviso sobre el taller de Claudio (Escobar), le pregunté si le gustaría aprender pintura, y aceptó”, contó Paola Montenegro, la joven mamá de 37 años.
“Es una artista nata. Se sienta a verme ensayar baile árabe, y comienza a mover su cuerpo y a imaginar figuras y crear animales, que es lo que más le gusta pintar. Mirá mamá, parece un cisne, me dijo poniendo la muñeca doblada y haciendo con el brazo la forma de un cuello”, cuenta Paola, esposa de Emiliano (38) y mamá también de Jesús (14).
Luana admira al recientemente desaparecido Pepe Scacco, a quien conoció gracias a la impronta del taller donde aprende Artes Plásticas, y practica danza clásica con la profesora Cristina Hidalgo.
La palabra de la artista
Consultada sobre la experiencia de ser notificada como ganadora de la medalla de plata en el concurso japonés, dijo Luana: “Me puso muy feliz saber que había ganado. Pero me gusta más pintar para divertirme”.
Sobre la obra presentada, con un conejo como protagonista, la nena comentó: “Me gustan mucho los animales, y por eso dibujé un conejito. Como me salió gordito, le puse Barrigón. Es amarillo clarito, y lo puse en un fondo azul oscuro, porque es de noche. Le gusta salir a esa hora a comer, y le puse una zanahoria en la mano”.
“Me gusta mucho bailar, cantar y cocinar. Yo soy la que cocina en la casa básicamente. Me gusta mucho hacer fideos blancos con crema”, afirmó la chiquita que pasó a tercer grado en el colegio San Andrés.
"Me gustan muchos los animales, y más los prehistóricos. Por eso, cuando sea grande quiero ser paleontóloga. La escuela me gusta más o menos, pero sí me gusta la matemática", expresó la niña sobre su futuro.
Un maestro y muchos ejemplos
Quien descubrió y guió el talento de Luana, es el artista plástico Claudio Escobar. "Ella vino hace tres años al taller Piojos,que está en la Quinta y trabaja con invitados. Es un método referencial que sólo lo utilizamos nosotros", contó el joven maestro.
“Hace poco recibimos la noticia de que Luana había ganado la medalla de plata. Es la primera vez que gana una distinción alguien de nuestro país en el MOA”, resaltó Claudio.
El sistema de enseñanza
"Nuestro sistema es único. Buscamos que los chicos en nuestro taller conozcan a otros artistas, exploren distintas técnicas, y sobre todo que se encuentren con que el artista es una persona común. Nosotros a la última clase del mes la tomamos en el atelier del artista (invitado) en una reunión muy informal, donde los chicos les llevan sus trabajos y donde conversan de igual a igual con él", apuntó Claudio. "Desacralizar al artista y mostrarles que el artista es una persona común, y que ellos pueden llegar a ser también grandes pintores es el desafío", agregó.
