Tomar la responsabilidad de hacer un asado y que la carne cocinada en la parrilla deje satisfecho a todos los comensales, no es una misión fácil de lograr, ya que se necesitan algunos conocimientos básicos para que los cortes salgan hechos una "manteca" y se destaquen, además, por su sabor.
No a todos los que sienten en una mesa para comer un asado, tienen los mismos gustos. Algunos lo prefieren más jugoso y otros más cocinando y sequito.
Detalles a tener en cuenta para que la carne del asado salga blandito y delicioso, hay muchos. Es por eso que todos los que se animen a pararse frente a una churrasquera, chulengo o el piso, no pueden dejar de chusmear estos 10 mandamientos del asado, para que la carne sea una garantía cuando va al plato y prácticamente se desarme en la boca.
Carne de asado: los 10 mandamientos para que sea una "manteca"
Con miles de hora frente a la parrilla, asando todo tipo de cortes de carne para pocas personas y batallones hambrientos, veo oportuno compartir varios datos útiles que le pueden ser de gran ayuda a toda persona que vaya a hacer un asado.
Siguiendo al pie de la letra estos tips, no hay manera de que la carne del asado salga hecha una "manteca":
- Las elecciones de los cortes de carne son fundamentales para alcanzar un buen asado. La carne, ya sea en la carnicería, supermercado u otro negocio, tiene que tener un color brillante. Si el corte está opaco, es sinónimo de mala calidad.
- La grasa es clave en la elección. Está tiene que ser sí o sí de color blanca. Nunca llevar a casa la de color amarilla.
- La carne, a la vista y al tacto, tiene que ser firme y no que parezca una gelatina.
- Elegir o pedir cortes de carne que te gane grasa intramuscular. Esa cualidad, además de darle terneza a cualquier corte, resaltará el sabor.
- Si bien sobre gustos no hay nada escrito, si uno no sabe que carne elegir para el asado, es preferible ir a lo seguro y optar por los cortes del centro de la vaca, que son los más tiernos, como por ejemplo el vacío, ojo de bife, costillas arqueadas y matambre.
- Cuando uno compra la carne, nunca debe descansar en la heladera en las bolsas de nylon. Colocarla en una fuente de metal o porcelana. Nunca de plástico.
- Si la carne ha sido bajada del frezzer, que el proceso de descongelamiento sea dentro de la heladera, con bastante tiempo, y no afuera, a temperatura ambiente.
- No salar la carne mucho tiempo antes de que vaya a la parrilla. Agregarle sal entrefina o gruesa cuando ya esté en los hierros calientes, para evitar que se deshidrate antes de tiempo.
- Elegir leña de buena calidad y que nunca falten brasas. Si un asador se queda sin brasas, es considerado como un pecado.
- El tiempo de cocción de los cortes de carne, difiere mucho entre uno y otro. Lo que sí es seguro es qué, mientras más lento se haga, sin apuro y sin prisa, todos los cortes de carne de cocinarán lentamente y no habrá sorpresas con alguno que salga arrebatado, cocido y hermoso a la vista por fuera, pero crudo por dentro.






