Durante décadas, una especie de serpientes más grandes de Estados Unidos desapareció de parte de los territorios que históricamente había ocupado. Ahora, científicos y organizaciones de conservación intentan revertir ese proceso de una manera original.
Llevan 10 años liberando serpientes para recuperar una especie clave que desapareció de Estados Unidos
Tras una década de esfuerzos, Estados Unidos liberó 42 serpientes en reservas de Florida y Alabama, buscando que esta especie se reproduzca

Esta estrategia inesperada, se trata de criar ejemplares de esta especie en cautiverio y liberarlos nuevamente en la naturaleza. Esta vez, el proyecto para recuperarla no consiste en buscar especímenes perdidos, sino en volver a construir una población desde cero.
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La serpiente de 2.4 metros que Estados Unidos quiere recuperar: liberaron 42 ejemplares en la naturaleza
La protagonista es la serpiente índigo oriental, una especie que puede alcanzar unos 2.4 metros de longitud y que es considerada la serpiente nativa más larga de América del Norte. No es venenosa y cumple un papel importante como depredador en los ecosistemas del sureste estadounidense.
Durante las últimas décadas, la pérdida y fragmentación de su hábitat redujo sus poblaciones y provocó su desaparición de algunas zonas donde históricamente estaba presente. La especie sigue protegida a nivel federal y los esfuerzos de recuperación buscan reconstruir poblaciones capaces de mantenerse por sí mismas.
10 años y 42 serpientes: el plan para recuperar una especie que desapareció de Estados Unidos
En 2026, los equipos de conservación liberaron 42 serpientes índigo orientales juveniles en dos sitios del sureste de Estados Unidos. Veintiuna fueron trasladadas a la reserva Apalachicola Bluffs and Ravines Preserve, en Florida, y otras 21 fueron liberadas en el Bosque Nacional Conecuh, en Alabama.
Los animales habían sido criados en el Orianne Center for Indigo Conservation, del Central Florida Zoo & Botanical Gardens, y preparados durante meses antes de ser trasladados a los lugares donde volverían a vivir en libertad. El objetivo no es simplemente aumentar el número de ejemplares, sino conseguir que las serpientes sobrevivan, se reproduzcan y terminen formando poblaciones autosuficientes.
El proceso requiere mucho más que abrir una caja y dejar escapar a los animales. Los ejemplares son monitoreados para conocer sus movimientos, supervivencia y capacidad de adaptación al ambiente. En algunos casos, las serpientes son colocadas cerca de madrigueras de tortugas de tierra, que utilizan como refugio porque la especie no excava sus propias madrigueras.
La elección del hábitat también es clave. Las serpientes índigo orientales dependen de ecosistemas como los bosques de pino de hoja larga y zonas arenosas del sureste de Estados Unidos. La pérdida de estos ambientes fue uno de los factores que contribuyó a su declive. Por eso, la reintroducción de los animales está acompañada por trabajos de restauración y manejo del hábitat.
El programa lleva varios años de trabajo. En Florida, la liberación de abril de 2026 marcó la décima edición anual desde que comenzaron las reintroducciones en Apalachicola Bluffs and Ravines Preserve en 2017. Casi una década después, los equipos ya cuentan con información sobre cómo sobreviven y se reproducen los ejemplares liberados.
En pocas palabras
- Estados Unidos liberó: 42 serpientes índigo orientales en Florida y Alabama tras una década de esfuerzos para recuperar la especie.
- Objetivo del proyecto: Reconstruir la población de esta serpiente nativa, que puede alcanzar 2.4 metros, y asegurar su reproducción en la naturaleza.
- Monitoreo y restauración: Los ejemplares son seguidos de cerca y se acompaña la reintroducción con trabajos de manejo del hábitat, especialmente bosques de pino de hoja larga.