El tiempo no sólo sirve para darle valor y calidad a los buenos vinos. Hay elementos o bienes que el tiempo y un poco la nostalgia de tiempos pasados ha revalorizado. Uno de ellos le dio una muy grata sorpresa al estadounidense Scott Amos, quien ordenando el altillo de la casa de sus padres se encontró con un verdadero tesoro que podría haber sido tirado a la basura sin más miramientos.
Scott vive en Reno, estado de Nevada, y fue a visitar para el Día de la Madre a la suya. Esta le pidió que le limpiara el ático y tirara lo que no servía. Mientras lo hacía, Amos descubrió una copia de un videojuego clásico de Nintendo: el "Kid Icarus", que ni siquiera había sido retirado de su envoltorio y que hasta conservaba un recibo de la cadena de tiendas J.C. Penney por un valor de 38,45 dólares.
El recibo está fechado el 8 de diciembre de 1988, por lo que piensan que se trató de un regalo navideño que alguien olvidó de abrir y fueron a parar al ático de la casa paterna.
De acuerdo con el diario Reno Gazette Journal, al descubrir el paquete, Amos, recordando los programas de compra y venta de antigüedades habituales en la TV, pensó ganarse unos 200 dólares. Pero se quedó muy corto. Al consultar a los expertos en la materia, el videogame hallado podría ser vendido en hasta 10.000 dólares en una subasta en línea.
“Fue gracioso, cuando vi que estaba sellado, pensé que valía unos cientos de dólares. Al día siguiente me fui a trabajar y envié un correo electrónico a un par de expertos. Uno de ellos me respondió en media hora diciéndome "tienes un huevo de Pascua"", recordó Scott.
Para la especialista Valarie McLeckie, directora del departamento de videojuegos de la casa de subastas Heritage, se trata de uno de los títulos de Nintendo más difíciles de encontrar, sobre todo si está completamente nuevo. Este juego recibió una puntuación de calidad de 8 sobre 10, según el servicio de calificación de juegos Wata games.
“Hay menos de diez en manos de los coleccionistas de juegos clásicos -puntualiza-. Encontrar una copia sellada y nueva, en buenas condiciones y con un origen tan bien documentado, es un acontecimiento prácticamente histórico. Creemos que su origen le añadirá valor entre los coleccionistas serios”, relató McLeckie.
En caso de vender el juego por los valores mencionados, Scott repartirá el dinero con su hermana mayor, y ya planea un viaje a Disney con su familia.
