Durante siglos, el ibis eremita desapareció de los cielos europeos. Esta peculiares aves de plumaje negro, cabeza desnuda y largo pico curvado llegó a extinguirse en libertad en gran parte del continente debido a la caza y la pérdida de hábitat. Sin embargo, décadas de trabajo científico han intentado revertir la historia de la especie.
Les enseñaron a migrar a 35 aves de una especie en restauración con una aeronave y terminaron en las garras de un búho
Un innovador proyecto enseña a las aves a migrar con ayuda de ultraligeros, pero un búho truncó el regreso de ejemplares de una especie en restauración.

Hoy, algunos ejemplares de estas aves vuelan nuevamente gracias a un método tan inusual como sorprendente: aprender a migrar siguiendo un ultraligero. Pero, lamentablemente, muchos de estos pájaros no pudieron llegar a su destino por culpa de su depredador natural, búho.
Les enseñaron a migrar a 35 aves de una especie en restauración con una aeronave y terminaron en las garras de un búho
La historia cobró notoriedad tras conocerse el destino de Dr. Saurier y Espi, dos aves ibis eremitas criados en cautividad en Austria como parte de un programa europeo de reintroducción de la especie. Ambos formaban parte del proyecto impulsado por el equipo Waldrappteam, que desde hace años enseña rutas migratorias a estas aves. Los científicos enseñaron a migrar a una bandada de 35, pero los dos ejemplares, Dr. Saurier y Espi, años después demostraron haber aprendido la ruta.
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El procedimiento comienza cuando los polluelos son muy jóvenes. Los cuidadores se convierten en sus “padres adoptivos” y generan un vínculo que permite que las aves los sigan durante sus primeros vuelos. Posteriormente, estas aves aprenden a seguir los ultraligeros en largos recorridos desde Europa Central hasta el sur de España, donde pasan el invierno. La meta es que memoricen la ruta y puedan repetirla por sí solos en el futuro.
Un regreso que no salió como se esperaba
En 2023, Dr. Saurier y Espi recorrieron miles de kilómetros hasta Andalucía siguiendo una de estas aeronaves. El experimento parecía haber funcionado. En 2025 estas aves lograron regresar de manera autónoma hacia el norte de Europa, demostrando que habían aprendido la migración sin ayuda humana. Para los científicos, era una prueba de que la recuperación de la especie avanzaba en la dirección correcta.
Pero la naturaleza también impone sus propias reglas. Durante un viaje posterior de regreso a España, ambos ejemplares fueron depredados por un búho real en la provincia de Cuenca. La noticia representó un golpe para los investigadores, aunque también puso en evidencia uno de los desafíos de cualquier programa de restauración: una vez liberadas, las aves deben enfrentarse a los mismos riesgos que cualquier animal salvaje.
A pesar de la pérdida, los expertos consideran que el proyecto sigue siendo un éxito. El ibis eremita ha vuelto a migrar por rutas que no recorría desde hace cientos de años y nuevas generaciones continúan aprendiendo el camino. Su historia demuestra que recuperar una especie es posible, aunque el proceso esté lleno de obstáculos que ningún ultraligero puede evitar.