Marzo de 2020. Carlos Neto de Carvalho y su esposa Yilu Zhang caminaban por la playa Monte Clérigo en el sur de Portugal cuando algo los detuvo. Entre las rocas, sus ojos entrenados reconocieron formas que no deberían estar ahí. Lo que no sabían es que acababan de tropezar con el descubrimiento más importante de sus carreras.
Las huellas del pasado: descubrimiento en una playa deja paralizada a una pareja de científicos
Dos científicos casi mueren ahogados tras hacer un descubrimiento de huellas de 78.000 años en una playa portuguesa.

El descubrimiento se realizó en una hermosa playa de Portugal, por dos científicos que estaban paseando tranquilamente.
"Era temprano por la mañana de un día soleado, con luz perfecta para revisar huellas", recordó Neto de Carvalho. Pero cuando regresaron con sus colegas para fotografiar las marcas, la aventura casi termina en tragedia. La marea subió de manera repentina y el equipo completo quedó atrapado. Tuvieron que nadar y escalar un acantilado vertical de 15 metros con todo su equipo a cuestas. Una experiencia que ninguno de ellos olvidará jamás.
El descubrimiento que lo cambió todo
El arriesgado rescate valió cada segundo de terror. Los investigadores terminaron documentando cinco senderos con 26 huellas en Monte Clérigo, un hallazgo que multiplicó el conocimiento sobre las actividades de los neandertales en la costa atlántica hace 78.000 años. Imaginen por un momento la emoción de estos científicos al darse cuenta de lo que tenían frente a sus ojos.
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Identificar estas marcas como pertenecientes a neandertales no fue casualidad. Los humanos modernos simplemente no estaban en Europa en esa época. Las evidencias sugieren que el Homo sapiens comenzó a salir de África recién hace 50.000 años, después de varios intentos fallidos anteriores. Estas huellas del pasado se formaron cerca de la orilla en una duna costera, y las pruebas de datación por luminiscencia las ubicaron entre 83.000 y 73.000 años de antigüedad.
Antes de este descubrimiento, la comunidad científica conocía únicamente seis conjuntos de huellas de neandertales. El hallazgo de Monte Clérigo, junto con una huella adicional encontrada en Praia do Telheiro (también en el sur de Portugal), elevó el número total de senderos de neandertales descubiertos en Europa a ocho. Un aumento considerable para un registro fósil tan escaso y valioso.
Los registros de huellas de homínidos son extraordinariamente raros, especialmente los atribuidos a neandertales, ya que sus pies eran prácticamente idénticos a los nuestros. Por eso cada nuevo descubrimiento representa un vistazo único hacia comportamientos que de otra manera quedarían perdidos para siempre en el tiempo.
Una familia de cazadores
Basándose en el tamaño y la forma de las huellas de Monte Clérigo, los investigadores determinaron que un neandertal adulto masculino caminó arriba y abajo por la duna, acompañado por un niño de entre 7 y 9 años y un pequeño menor de 2 años. La playa se convirtió en el escenario de una instantánea familiar de hace casi 80.000 años.
Los senderos apuntaban tanto hacia la orilla como en dirección contraria, lo que sugiere que estos neandertales buscaban alimento, posiblemente mariscos. Las huellas del pasado revelan que practicaban caza por emboscada o acecho de presas como caballos, ciervos o liebres.