Adicciones

Las drogas que más se consumen en Mendoza son las legales: alcohol y tabaco

Lo afirmó Marta Hintuchi, coordinadora del Plan Provincial de Adicciones. En el tercer lugar del consumo se ubica la marihuna y luego la cocaína

Por UNO

De forma contundente respondió Marta Hintuchi, coordinadora del Plan Provincial de Adicciones, cuando le preguntaron qué drogas son las que más se consumen en Mendoza: "En nuestra provincia, como en toda la Argentina, las drogas de mayor consumo son el alcohol y el tabaco, tanto en adolescentes como en adultos. Después, está la marihuana y cuarta la cocaína".

La profesional fue entrevistada en radio Nihuil y abordó diversos temas relacionados con adicciones, explicó cómo se trabaja en Mendoza y también analizó la polémica campaña realizada por la Municipalidad de Morón, provincia de Buenos Aires que, en un intento por promover el consumo responsable generó una publicidad indicando cuál es la "mejor forma" de usar estupefacientes.

Foco en la prevención

Relacionado con el consumo en Mendoza, Hintuchi explicó que "trabajamos en espacios reducidos, sobre todo en coordinación con la Dirección General de Escuelas (DGE). Hacemos capacitación de docentes con grupos de profesionales. El foco es la prevención".

Agregó que "hay una ley poco conocida, surgida de la Comisión Nacional de Educación que habilita a los distintos niveles a trabajar en la prevención de los consumos problemáticos. Principalmente capacitamos a los docentes: es una herramienta muy valiosa trabajar en la prevención".

La funcionaria contó que "también sumamos este año el trabajo con asesorías de la juventud y direcciones de deportes de las municipalidades

Los cambios en los hábitos de consumo durante la pandemia

consumo_de_drogas_0_0.jpg

"Los adolescentes disminuyeron el consumo de drogas ilegales durante la pandemia, que generalmente hacían en espacios públicos de diversión nocturna. En cambio aumentó la ingesta de alcohol en las casas por parte de los adultos. También creció el consumo de psicofármacos", añadió Hantuchi.

Internación sí o no

La titular de la Dirección Adicciones indicó que "en Mendoza, y en todo el país, hay dos momentos para la internación. Uno es cuando la intoxicación es aguda porque la persona tiene un problema clínico de salud mental. Pasa por el hospital general o por el monovalente para un proceso de desintoxicación. Esto dura de 7 a 15 días".

"El segundo -continuó- es que se hace sólo si la persona quiere internarse. En Mendoza tenemos cupo para tratamientos residenciales en un predio de Los Campamentos, Rivadavia. Es lo más parecido a una comunidad terapeútica. Puede demandar tres meses o un año y el Estado se hace cargo para las personas que no tienen obra social".

La ley de salud mental

Sobre los reclamos para que la ley de salud incluya la posibilidad de obligar a una persona adicta a internarse, Marta Hantuchi señaló que "lo que más hay que hacer es prevenir. En los casos de consumo severo las estrategias sanitarias no alcanzan. Que la ley cambie y permita internar a las personas en contra de su voluntad no garantiza que esa persona haga un tratamiento significativo para solucionar su problema".

Para que una persona pueda restablecerse lo primero que debe hacer es querer hacer un tratamiento. Se la puede internar o tenerla privada de la libertad pero hasta que no haga un click interno, no avanzará. Nosotros estaremos ante la posición ética de decir si la persona está en condiciones de ser internada o si la tenemos que tener encerrada toda la vida. Por eso hay que trabajar en la prevención Para que una persona pueda restablecerse lo primero que debe hacer es querer hacer un tratamiento. Se la puede internar o tenerla privada de la libertad pero hasta que no haga un click interno, no avanzará. Nosotros estaremos ante la posición ética de decir si la persona está en condiciones de ser internada o si la tenemos que tener encerrada toda la vida. Por eso hay que trabajar en la prevención

Despenalizar sí o no

"Lo que hace falta es un debate serio de la Ley 27.737 que penaliza la tenencia. Es una ley represiva que ha perdido vigencia. Es distinto ahora trabajar para disminuir la oferta de estupefacientes que trabajar para disminuir la demanda. La ley está focalizada en lo primero que es bajar el narcotráfico, pero se lleva puesto al usuario, que no es narcotraficante", consideró la experta.

Y sumó: "La ley requiere un análisis profundo y un debate para definir lo que es necesario en la Argentina. Es básico discutirlo antes que pensar en penalizar o despenalizar".

La polémica de Morón

Campaña dorgas Moron.jpg

En cuanto a la campaña lanzada por la Municipalidad de Morón, en la provincia de Buenos Aires, Hantuchi hizo su análisis. En esa promoción, que causó mucho revuelo, la comuna, entre otros "consejos", decía "con la cocaína y las pastillas, de a poco y despacio". También daba recomendaciones sobre cómo consumir porros.

Esto dijo la entrevistada en Radio Nihuil por Carlos Hernández, Carina Scandura y Marcela Furlano: "No sé con qué objetivo lo hicieron. Seguramente han querido trabajar sobre la reducción de daños que es una forma conocida de hace varias décadas nacida por la problemática del HIV. Es la que aplica un criterio práctico a partir de que hay personas que usan drogas y no pueden dejarlas. Pero no debe hacerse, como en este caso, con una campaña masiva de comunicación".

Cuando uno quiere trabajar una estrategia de reducción de daños, no es necesario hacer un folleto Cuando uno quiere trabajar una estrategia de reducción de daños, no es necesario hacer un folleto

"La adicción es un fenómeno complejo con tres variables a considerar: la droga, el sujeto que la consume y el contexto. No es que la sustancia tiene un poder adictivo en sí mismo, sino que es la combinación de contexto y las variables del sujeto lo que hace lugar al consumo problemático en la forma de adicción, o abuso de sustancia, o consumo episódico los fines de semana. Todo eso pone en riesgo a las personas afectadas y a su entorno. Cada caso requiere un abordaje diferente, no con un folleto".

"Si uno no conoce al sujeto que le da información, la información que da, desinforma. Las estrategias de prevención las deben pensar los profesionales, no cualquier persona. Las deben planear quienes trabajen con una población objeto. No es lo mismo hablarle a un usuario de sustancias que uno sabe lo que le pasa, que hablarles a adolescentes entre quienes puede haber personas que consumen y personas que no consumen".

TE PUEDE INTERESAR: RECLAMOS DE PSIQUIATRAS

Temas relacionados: