El Megapolo La Salada de Cuyo, ubicado sobre la Ruta 7 a la altura de Santa Rosa, continúa funcionando pese a algunas restricciones por la pandemia en esta etapa de la segunda ola del Covid 19. Con protocolo estricto, que incluye control de temperatura para quienes ingresan, alcohol sanitizante y barbijos y de algunos controles también en cada puesto, la feria ha tenido buenas ventas en estas semanas. Incluso los clientes suelen llevar su propio alcohol, para mayor seguridad.

Los sábados ha habido una gran actividad a toda hora, debido a que los precios de la mercadería siguen siendo muy convenientes y la diferencia con los comercios de las ciudades sigue siendo notoria.

"Me compré un acolchado reversible de 2 plazas y media a $1.500 Había de todos los colores y modelos. En un negocio común, por al misma calidad, el precio va desde los $3.800 a $6.000", contó una santarrosina que hizo la compra este fin de semana.

Como cada cambio de temporada, la llegada del frío pone a la ropa de abrigo como necesidad y, para proveerse, el mendocino e incluso los sanjuaninos y puntanos suelen llegarse hasta La Salada de Cuyo para cubrir las necesidades familiares. "Con precios e inflación alta, comprar en La Salada conviene mucho", dijo una clienta que pasó el fin de semana a comprar buzos y camperas para toda la familia.

Para los santarrosinos "lo cierto es que La Salada sigue teniendo ofertas de puestos de trabajo para los fines de semana. El pago no es mucho, pero son unos pesos que se llevan a casa los fines de semana", contó un vecino de Santa Rosa.

La feria había quedado cerrada por la pandemia entre marzo y noviembre de 2020. La actividad comercial había quedado suspendida, por una medida preventiva de la municipalidad local, que fue adoptada unos días antes del primer decreto nacional que resolvió la cuarentena y el aislamiento social obligatorio.

A comienzos de diciembre de 2020 finalmente se permitió abrir, cumpliendo los protocolos

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