En el extremo sur de América existe una ruta marítima estratégica para todo el planeta. Su importancia, ubicación clave y cercanía territorial la convierten en una zona de superposición de reclamaciones entre Chile y Argentina.
La ruta marítima que Argentina y Chile disputan: regula el clima del planeta conectando tres océanos
Un corredor natural en el extremo sur del mundo que hoy enfrenta una silenciosa disputa entre Argentina y Chile.

Se trata de un paso marítimo que, además, se ha ganado una temible reputación entre los marineros. Desde su descubrimiento, se estima que esa ruta se ha cobrado alrededor de 800 barcos y más de 20.000 vidas.
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La ruta marítima estratégica que Argentina y Chile se disputan: regula el clima del planeta conectando tres océanos
El Pasaje de Drake es una vía fluvial colosal entre Chile, Argentina y la Antártida que mide aproximadamente 800 kilómetros de ancho y cerca de 1.000 kilómetros de largo. Se extiende entre las islas Shetland del Sur, en la Antártida, y el extremo sur de América del Sur, conectando el sudeste del océano Pacífico con el sudoeste del Atlántico. En otras palabras, es el tramo de mar abierto que separa las proyecciones del Cabo de Hornos, en el extremo austral sudamericano, de la Península Antártica.
La existencia del Pasaje de Drake permite la conexión de las tres principales cuencas oceánicas del planeta (Atlántico, Pacífico e Índico) a través de la Corriente Circumpolar Antártica, considerada la corriente oceánica más poderosa del mundo. Esta corriente representa el único intercambio a gran escala entre los océanos y encuentra en el Pasaje de Drake el punto más estrecho de su recorrido alrededor de la Antártida.
¿Cómo afecta esta ruta al clima del planeta?
- Las fuertes corrientes oceánicas que atraviesan el Pasaje de Drake cumplen un papel fundamental en la regulación climática global. Estas corrientes transportan carbono, incluido el capturado por el plancton. hacia las profundidades marinas, donde puede permanecer almacenado durante siglos.
- Además, movilizan agua y materiales desde el océano Pacífico, a miles de kilómetros de distancia, hasta el Atlántico Norte, influyendo en la circulación oceánica mundial.
- El paso también resulta clave para mantener las bajas temperaturas de la Antártida. Al no existir un puente terrestre que conecte Sudamérica con el continente antártico, el aire cálido tiene muchas más dificultades para alcanzar las regiones más australes del planeta.
- La interacción entre esta corriente y el Pasaje de Drake también influye sobre la circulación termohalina, un proceso vital para la regulación del clima terrestre.
Por esta razón, el Pasaje de Drake es considerado un lugar ideal para estudiar las propiedades de la Corriente Circumpolar Antártica. Allí, los científicos pueden medir la velocidad, temperatura y salinidad de las aguas, obteniendo datos esenciales para comprender mejor los patrones climáticos globales.