Existe un país en el corazón de América del Sur que está experimentando un crecimiento económico inédito, uno de los más rápidos del mundo según la ONU, gracias a sus enormes reservas de petróleo.
La Noruega de América del Sur encontró petróleo y su economía crece sin parar imitando el modelo noruego
El modelo noruego de gestión petrolera inspira a un país de América del Sur en su búsqueda de estabilidad económica y crecimiento

En los últimos años, este país de América del Sur se ha inspirado en el modelo de Noruega para construir estabilidad económica. Sin embargo, el contexto presenta ciertas dificultades a la hora de replicarlo.
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Guyana observa a Noruega para administrar su riqueza
En 2015, la historia de Guyana cambió por completo cuando ExxonMobil, una empresa estadounidense, descubrió petróleo comercialmente explotable en aguas profundas, desatando un boom petrolero en este país de América del Sur. Para administrar las ganacias se inspiró de un país de Europa que destaca para su estabalidad.
En el caso de Noruega la explotación de petróleo inició en la década de 1970. Lo que impulsó el desarrollo del país fue el Fondo de Pensiones del Gobierno, el más grande del mundo. Básicamente, se encarga de invertir en acciones en el exterior los ingresos generados por el petróleo, formando un colchón financiero para emergencias y contribuyendo al financiamiento del presupuesto estatal. Esto es lo que Guyana trató de replicar.
Por su parte, el país de América del Sur ha establecido un Fondo Soberano de Riqueza para gestionar los ingresos petroleros de manera sostenible. Este fondo está diseñado para estabilizar la economía y financiar proyectos de desarrollo a largo plazo, en el marco de una estrategia de crecimiento con bajas emisiones de carbono.
¿Cuál es la diferencia entre los fondos de Guyana y Noruega?
El problema es que, mientras Noruega puede permitirse reinvertir la mayor parte de los recursos del fondo, Guyana necesita utilizar una porción significativa de esos ingresos para desarrollar infraestructura clave, como escuelas y hospitales, además de cubrir necesidades esenciales de su población.
Ambos países utilizan fondos soberanos para gestionar los ingresos provenientes del petróleo. Sin embargo, mientras Noruega se enfoca en asegurar la prosperidad futura mediante inversiones diversificadas y sostenibles, Guyana destina una mayor parte de esos recursos al desarrollo económico inmediato, incluyendo proyectos de infraestructura y energías renovables.
Otra diferencia importante radica en las reglas de retiro. En Noruega existe una norma estricta que permite utilizar únicamente alrededor del 3% del valor del fondo cada año.
Ambos modelos también promueven la transparencia. Sin embargo, mientras el sistema noruego cuenta con una estructura institucional sólida y altamente transparente, respaldada por el Banco Central y el Parlamento, el modelo de Guyana se encuentra en una etapa más temprana de desarrollo institucional. Por ello, enfrenta desafíos relacionados con la gobernanza y la transparencia, aunque el apoyo de organismos multilaterales ayuda a fortalecer estos aspectos y complementar las capacidades del Estado.