Entre todos los utensilios de cocina que usamos a diario, se encuentra el rallador de metal. Este, con el paso del tiempo, probablemente haya perdido el filo y sea un dolor de cabeza para todo aquel que lo utiliza. Lo bueno es que se puede afilar con un truco casero infalible y rápido.
Este truco casero para devolverle el filo original al rallador de metal de cocina, aplica no solo para aquellos que ya no cumplen su función y están más que desgastados, sino que también se puede optimizar y potenciar el uso de un rallador que funciona con normalidad.
Uno se puede pasar varios minutos rayando queso, manzana o zanahoria, por ejemplo, ejerciendo una fuerza más potente de lo habitual, llegando a ser peligroso (uno se puede lastimar los dedos).
Para que esto no suceda, el rallador de metal de cocina puede quedar como nuevo si se emplea esta manera para devolverle el filo y que no todos conocen. Es muy rápido y práctico.
Afilar el rallador de metal de cocina
- Para comenzar con afilado del utensilio de cocina, tomar una taza vieja o un plato hondo con la base descubierta (sin pintura ni brillo).
- Apoyar el borde sin esmalte de la base sobre los agujeros del rallador de metal.
- Pasar la taza de forma suave haciendo un movimiento en contra del filo o relieve de la chapa.
- Repetir el proceso por toda la superficie del rallador hasta notar que las puntas están ásperas y cortantes.
- Lavar el rallador con agua y jabón para quitar cualquier residuo de metal antes de rallar nuevamente alimentos.
Cómo alargar la vida útil de un rallador de cocina
Para cuidar un rallador de metal y alargar su vida útil, debes lavarlo inmediatamente después de usarlo con agua tibia y jabón, usar un cepillo de cerdas suaves en dirección contraria al filo para no arruinar las cuchillas, y secarlo por completo para evitar la oxidación
En pocas palabras
- Rallador de metal: Conocé un truco casero y rápido para afilarlo y que vuelva a funcionar como nuevo.
- Método casero: Utilizá una taza o plato viejo con la base sin esmalte para devolverle el filo a tu rallador.
- Alargá su vida útil: Lavalo y sécalo inmediatamente después de usarlo para evitar la oxidación y el desgaste.





