En el sur de China, donde el río de la modernidad se encuentra con la historia colonial, se erige una isla que ha marcado el pulso económico del país durante décadas.
La isla que es epicentro financiero de China fue británica por 150 años
Esta isla estuvo bajo dominio británico, tiempo en el que se transformó de un puerto colonial a uno de los centros financieros más importantes

Esta isla, pequeña en extensión pero gigantesca en influencia, es el epicentro financiero de China. Con más de 7,5 millones de habitantes concentrados en apenas 1.100 kilómetros cuadrados, combina rascacielos que parecen tocar el cielo con un puerto que ha sido durante siglos una puerta hacia el mundo.
La isla que es epicentro financiero de China fue británica por 150 años
De trata de la isla de Hong Kong. Lo que hoy conocemos como un centro financiero global tiene raíces profundamente coloniales. Durante 150 años, desde 1842 hasta 1997, Hong Kong fue una colonia británica tras la firma del Tratado de Nankín, que puso fin a la Primera Guerra del Opio.
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Durante ese periodo, el Reino Unido transformó la isla de pertenecia a China en un puerto libre de aduanas, fomentando el comercio, la banca y la inversión extranjera. Esta herencia británica dejó un legado que aún hoy define su sistema legal, su infraestructura y su organización administrativa. Por ejemplo, el sistema judicial se basa en el derecho común inglés, y el puerto de Victoria, que alguna vez fue un enclave colonial estratégico, sigue siendo uno de los puertos más activos del planeta, manejando más de 18 millones de contenedores anuales.
Como es esta isla
Hong Kong no es solo historia. Es economía pura. Su Bolsa de Valores es la séptima más grande del mundo por capitalización, y en la ciudad operan más de 1.500 bancos y entidades financieras internacionales.
Además, el PIB per cápita supera los 50.000 dólares estadounidenses, uno de los más altos de Asia, y la ciudad es hogar de alrededor de 10.000 multimillonarios, lo que la convierte en un imán para la inversión global. Su aeropuerto internacional, ubicado en la isla de Chek Lap Kok, es uno de los más transitados del mundo, con más de 71 millones de pasajeros al año, consolidando su posición como nodo logístico y financiero.
El famoso Mid-Levels Escalator, la escalera mecánica exterior más larga del mundo, está en la isla y conecta barrios residenciales con el centro. Funciona como transporte diario para miles de habitantes y es un ejemplo de cómo la geografía empinada de la isla moldeó la vida urbana.
Su soberanía volvió a China en 1997 bajo la fórmula “un país, dos sistemas”, pero la huella británica permanece en cada calle, en cada edificio y en la mentalidad empresarial que ha hecho de esta isla un símbolo de modernidad y comercio global.