En el siempre vibrante cruce entre historia, geopolítica y arqueología del mundo antiguo, Egipto vuelve a ocupar el centro de la escena con un descubrimiento que parece sacado de una novela.
La historia cambia para siempre: hallan una de las siete maravillas del mundo que estuvo perdida por 1600 años
Cada uno de esos fragmentos vuelve a subir a la superficie para contar su historia. Todos los detalles

Tras décadas de trabajo silencioso bajo las aguas del Mediterráneo, un equipo internacional logró recuperar 22 bloques monumentales del Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo que durante siglos guio a navegantes hacia el corazón de la civilización egipcia.
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El operativo forma parte del proyecto PHAROS, una colaboración entre el CNRS de Francia, arqueólogos egipcios y la Fundación Dassault Systèmes. El objetivo es ambicioso: construir un gemelo digital del faro, pieza por pieza, como si se tratara de un rompecabezas arqueológico que finalmente empieza a ordenarse. Una tarea que mezcla tecnología de punta, historia antigua y la eterna fascinación del mundo por Egipto.
La importancia de este descubrimiento para la historia
Estas ruinas fundamentales para la historia fueron observadas por primera vez en 1968, fue el arqueólogo francés Jean-Yves Empereur quien, en 1994, realizó un mapeo sistemático y documentó más de 3300 objetos en el puerto oriental: obeliscos, esfinges, columnas, esculturas y bloques graníticos dispersos como si un terremoto, probablemente el de 1303, hubiese arrancado de cuajo la torre de más de 100 metros que dominó el Mediterráneo durante 16 siglos.
El registro digital es también una estrategia de conservación de estas piezas contra el deterioro costero, el turismo masivo y la subida del nivel del mar. Aunque las piezas puedan perderse con el tiempo, su información quedará preservada para siempre en un gemelo digital accesible a científicos de todo el mundo.