La especie que aún no está en peligro de extinción, pero que enfrenta una elevada mortandad cada verano cuando los ríos se secan

La anguila europea enfrenta una mortandad estival por la sequía de los ríos en Valencia, donde las pozas aisladas reducen el oxígeno y elevan la temperatura del agua.

La especie todavía sobrevive en humedales, acequias y cursos de agua de Europa, pero su situación preocupa a científicos y organizaciones ambientales. En Valencia, el problema se vuelve especialmente visible cuando algunos tramos de los ríos Canyoles y Albaida dejan de tener continuidad y las anguilas quedan sin posibilidad de desplazarse.

Esta es la especie que más sufre cuando los ríos se secan en Valencia

Acció Ecologista-Agró alertó esta semana sobre la situación de la anguila europea en los ríos Canyoles y Albaida, dos de los principales cursos fluviales de la comarca valenciana de la Costera. El colectivo ecologista recuerda que ambos ríos han albergado históricamente poblaciones de este pez migratorio. Los seguimientos realizados sobre el terreno permitieron detectar en los últimos años varios episodios de alta mortalidad.

El problema se intensifica durante los meses más secos, cuando algunos sectores del río pierden su continuidad y quedan convertidos en pozas aisladas. En esas condiciones, las estos animales pueden morir por falta de oxígeno o por el aumento de la temperatura del agua. Agró reclama a las administraciones que garanticen el mantenimiento del caudal ecológico durante los meses de mayor sequía. Según el colectivo, conservar un flujo mínimo y constante permitiría evitar que los peces queden aislados y favorecería su desplazamiento por los cursos de agua.

Las otras amenazas que enfrenta la anguila europea

El problema es especialmente grave por el particular ciclo de vida de esta especie. Las anguilas europeas nacen en el Mar de los Sargazos, en el Atlántico occidental, y emprenden un largo recorrido hacia Europa. Después de atravesar el océano, llegan a ríos, humedales y otros sistemas de agua dulce, donde pueden permanecer durante años antes de regresar al mar para reproducirse.

La falta de agua no es el único problema. A lo largo de su recorrido, la especie también debe atravesar presas, azudes y otras barreras que dificultan sus desplazamientos y fragmentan los ríos. A esto se suma la pesca de angulas, las crías de la anguila, que alcanzan precios elevados en determinados mercados gastronómicos. La demanda alimenta tanto el comercio legal como redes de tráfico ilegal destinadas, entre otros mercados, a Asia.

La contaminación también afecta a la especie. El exceso de fertilizantes procedentes de la agricultura puede provocar eutrofización, un proceso que favorece la proliferación de algas y termina reduciendo el oxígeno disponible en el agua.

En pocas palabras

  • La anguila europea: Sufre alta mortandad cada verano cuando los ríos pierden caudal y se secan.
  • El problema se agrava: La especie queda atrapada en pozas aisladas, con poca agua, oxígeno y alta temperatura.
  • Otras amenazas: Barreras, pesca de crías y contaminación también afectan su ciclo de vida y supervivencia.
Resumen generado por Thinkindot AI

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