La caza excesiva, la pérdida de hábitat y las sequías habían reducido su población de esta especie hasta hacerlo desaparecer de su territorio natural.
Tras 10 años, el antílope órix revoluciona el desierto del Sahel
Pero el animal volvió al desierto. En 2016, un grupo de ejemplares criados en cautiverio fue trasladado desde Abu Dhabi hasta Chad y liberado en la Reserva de Fauna de Ouadi Rimé-Ouadi Achim, una enorme área protegida del Sahel. Los primeros 25 órix marcaron el comienzo de uno de los mayores proyectos de reintroducción de grandes mamíferos de África.
Desde entonces, el resultado fue mucho más que la supervivencia de los ejemplares trasladados. Los órix comenzaron a reproducirse en libertad y, para finales de 2023, la población salvaje había superado los 600 individuos. Más de 500 crías habían nacido en Chad. Ese crecimiento permitió que la UICN cambiara su categoría en diciembre de 2023. Dejó de estar considerada “Extinta en Estado Silvestre” y pasó a “En Peligro”.
El regreso del antílope al desierto: un éxito en la recuperación del ecosistema
El proyecto continuó. En noviembre de 2024 fueron trasladados otros 50 animales desde Abu Dhabi, con lo que el total de órix reintroducidos desde 2016 llegó a 361. Para entonces, habían nacido otras 580 crías en libertad. Sin embargo, el regreso no estuvo libre de dificultades. El calor excepcional del desierto durante la temporada seca de 2024 provocó la muerte de más de 100 ejemplares, principalmente jóvenes y animales recién liberados.
La importancia del proyecto va más allá de recuperar una especie. El regreso del órix permite reconstruir una parte del ecosistema del Sahel y recuperar la presencia de un gran herbívoro en una región donde las condiciones extremas obligan a la fauna a desplazarse entre pastizales y oasis. La iniciativa también sirve como base para recuperar otras especies amenazadas, entre ellas el addax y la gacela dama, y para mejorar la protección de un área de más de 78.000 kilómetros cuadrados.
En pocas palabras
- Reintroducción exitosa: Más de 600 órix salvajes en el Sahel, elevando su estado a "En Peligro".
- Impacto ecológico: El antílope órix ayuda a recuperar ecosistemas y vegetación en el desierto.
- Desafíos actuales: El calor extremo causó la muerte de más de 100 ejemplares en la última temporada seca.


