Lionel Scaloni levantó la Copa del Mundo en Qatar, pero semanas después su cuerpo le pasó factura. El entrenador de la Selección Argentina reveló que sufrió un brote de herpes zóster tras la conquista, una enfermedad popularmente conocida como "culebrilla" y que puede aparecer en períodos de estrés intenso.
La culebrilla de Scaloni: cómo evitar que un "estresazo" reactive el virus de la varicela
El DT campeón del mundo contó que sufrió herpes zóster -culebrilla- después de Qatar. Médicos advierten que el estrés extremo puede reactivar el virus

Lionel Scaloni sufrió culebrilla después de los intesos momentos de estrés que atravesó en el Mundial de Qatar.
“Después de ganar el Mundial, me salió un herpes zóster cuando el cuerpo se relajó”, contó el DT en una entrevista.
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La confesión de Scaloni volvió a poner en agenda una enfermedad que afecta principalmente a mayores de 50 años y a personas con inmunidad debilitada, pero que también puede aparecer en quienes atraviesan situaciones de estrés extremo.
Qué es la culebrilla y por qué aparece
El herpes zóster –o culebrilla- es una infección causada por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela durante la infancia. Después de esa enfermedad, el virus permanece "dormido" durante décadas en el organismo y puede despertar cuando el sistema inmunológico pierde capacidad de controlarlo.
El médico clínico Lucio Criado, ex presidente de la Sociedad Argentina de Medicina, explicó a Diario UNO que la enfermedad suele manifestarse con una erupción dolorosa en la piel y que, en algunos casos, puede dejar secuelas incapacitantes.
"Es una enfermedad producida por la reactivación del virus de la varicela. Genera la llamada culebrilla y, en ocasiones, puede ser grave y dejar dolor para el resto de la vida", señaló.
Según datos internacionales, 1 de cada 3 personas desarrollará herpes zóster al menos una vez en su vida. El riesgo aumenta notablemente después de los 50 años.
El estrés, el factor de riesgo que puede afectar a cualquiera
Cuando se habla de herpes zóster mencionamos a trasplantados –especialmente de médula ósea-, pacientes oncológicos, las personas con VIH o lupus, diabéticos o pacientes renales. Sin embargo, Criado advierte que existe un quinto factor de riesgo mucho más extendido: "El estresazo".
El médico explica que los cuadros de estrés intenso, angustia o sobrecarga emocional pueden generar cambios biológicos capaces de afectar el funcionamiento del sistema inmune.
"Creemos que no tenemos ninguna enfermedad, pero biológicamente estamos ‘para atrás’. El estrés también forma parte de la evaluación del riesgo del paciente", indicó.
La historia de Lionel Scaloni encaja perfectamente en ese escenario. El Mundial de Qatar implicó una presión extraordinaria, con momentos límite como la derrota inicial frente a Arabia Saudita, la dramática clasificación ante Países Bajos y una final que se definió por penales frente a Francia. Meses después de ser el foco de atención, cuando el cuerpo dejó de estar en "modo supervivencia", apareció la culebrilla.
Cuando el problema no termina con la erupción
Uno de los mayores temores de los médicos no es el sarpullido inicial sino las secuelas que dejan las ampollas.
Criado explicó que algunos pacientes desarrollan una afección llamada alodinia, caracterizada por un dolor desproporcionado en relación al estímulo.
"Te roza una camisa y sentís como cuchillazos. Sólo el roce puede generar un dolor muy intenso", describió.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, entre 1 y 2 de cada 10 pacientes quedan con este tipo de dolor persistente, cuyo riesgo aumenta con la edad.
La vacuna contra la culebrilla que recomiendan los especialistas
Para el médico consultado, la herramienta más eficaz contra la culebrilla sigue siendo la prevención.
"Los chicos de hoy pueden vacunarse contra la varicela. Los adultos crecimos sin esa vacuna y todos tuvimos la enfermedad", explicó.
Por eso recomienda la vacunación específica contra el herpes zóster a partir de los 50 o 60 años y también en grupos de riesgo.
Criado suele resumir su mirada preventiva con una frase contundente. "Hay cuatro cosas que te van a salvar la vida: el casco, el cinturón de seguridad, el preservativo y las vacunas".
La recomendación coincide con la de organismos sanitarios internacionales, que aconsejan la vacunación contra el herpes zóster o culebrilla en adultos mayores de 50 años y en personas inmunocomprometidas, debido a su capacidad para prevenir tanto la enfermedad como sus complicaciones más dolorosas.
El mito de la culebrilla que "se cierra"
Muchos son los que crecieron escuchando una advertencia inquietante: si la culebrilla rodea completamente el cuerpo –la cintura, generalmente-, te podés morir. Ese mito sigue circulando de generación en generación, aunque, claro está, no tiene ningún respaldo científico.
Las lesiones que causa el herpes zóster suelen extenderse desde la espalda hacia el abdomen o el pecho. Es una erupción que aparece sobre el recorrido de un nervio, por eso suelen verse en un solo lado del cuerpo o de la cara, siguiendo un patrón de franja o banda. En personas con el sistema inmunitario muy debilitado, la erupción podría extenderse.
La culebrilla no es mortal por sí misma, pero –como explicaba Criado- puede generar ardor, hormigueo o un dolor neuropático extremadamente intenso.