Alto impacto

La construcción de una ruta en América del Sur provoca una gran alerta científica

El acuerdo entre el gobierno boliviano y magnates agropecuarios busca abrir un corredor para la exportación de soja. Expertos advierten sobre el impacto ambiental en una región golpeada por la deforestación y los incendios

Editado por Daniel Calivares
calivares.daniel@diariouno.com.ar

La firma de un acuerdo para construir una ruta entre Bolivia y Brasil encendió las alarmas de la comunidad científica por las consecuencias sobre el bosque chiquitano, el ecosistema seco tropical más extenso de América del Sur. La traza conectará el municipio de San Ignacio de Velasco con la frontera en Marfil, creando un canal logístico clave para el traslado de producción agrícola hacia el estado brasileño de Mato Grosso.

El proyecto, suscrito por el presidente de Bolivia Rodrigo Paz y respaldado por referentes del sector agroindustrial como Eraí Maggi, facilita el desembarco de capitales de Brasil en tierras bolivianas para expandir el cultivo de soja.

El impacto en el epicentro de la deforestación

San Ignacio de Velasco alberga 3,4 millones de hectáreas de cobertura forestal —el 6,2% del total de Bolivia—, pero atraviesa una presión ambiental crítica sin antecedentes:

  • Concentración del desmonte: Entre 2017 y 2023 se deforestaron 324.275 hectáreas en el municipio, lo que representa casi el 15% de la deforestación total de Bolivia, según datos del Instituto de Investigaciones Socio-Económicas (IISEC).
  • Uso de suelo: El 52% de la deforestación ocurrió en propiedades privadas empresariales o medianas, mientras que el 36% impactó sobre tierras fiscales.
  • Alerta global: Registros de Global Forest Watch posicionan a Bolivia entre los países con mayor pérdida de bosque tropical en el mundo, siendo la Chiquitania la zona más castigada de la cuenca amazónica.

Monocultivo y bajo impacto social

La ruta proyectada se sumará a los corredores existentes en San Matías y Puerto Quijarro. Sin embargo, especialistas advierten que la obra no busca la integración social, sino facilitar la logística de la frontera agropecuaria.

El economista Stasiek Czaplicki explicó que el trazado atraviesa zonas sin centros poblados para conectar áreas de expansión agroindustrial. Al tratarse de esquemas de monocultivo altamente mecanizados, la iniciativa no generará empleo masivo ni ingresos fiscales significativos para el país, mientras acelera la degradación de la biodiversidad nativa.

En pocas palabras

  • Alerta científica: La construcción de una ruta entre Bolivia y Brasil genera preocupación por el impacto ambiental en el bosque chiquitano.
  • Expansión agropecuaria: El acuerdo busca abrir un corredor para la exportación de soja, facilitando la inversión de capitales brasileños en tierras bolivianas.
  • Riesgos ambientales: Expertos advierten sobre el aumento de la deforestación y el monocultivo en una zona ya golpeada por incendios y pérdida de biodiversidad.
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS